Como "Mi pobre angelito": una empresa se olvidó a un estudiante en Bariloche
Como en la recordada película "Mi Pobre Angelito", Lautaro despertó en la sala de espera del aeropuerto de Bariloche días atrás y se dio cuenta de que el contingente con sus compañeros con los que había ido de viaje de egresados ya no estaban allí: ya habían tomado el avión para regresar a Aeroparque, desde donde tomarían un colectivo para volver a su localidad de origen: Mar del Plata.
La empresa dedicada al turismo estudiantil se olvidó de él en el aeropuerto de la ciudad rionegrina y emprendió el viaje rumbo a Aeroparque. Pero no notó que uno de los integrantes del viaje de egresados, agotado luego de una intensa semana de actividades tanto de día como de noche, cayó dormido en la sala de espera.
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No fue el único. De hecho, varios de los alumnos que llegaron al aeropuerto “Teniente Luis Candelaria” y se acomodaron en la sala de embarque a la espera de subirse al avión, decidieron dormir en las sillas.
Al despertarse, solo y desorientado, se dio cuenta de lo que había ocurrido y allí se comunicó con su familia para avisarle que se encontraba varado en el aeropuerto de Bariloche.
De hecho, cuando el contingente llegó a Aeroparque, la coordinadora del grupo avisó a los papás que todo estaba bien y que pronto abordarían un colectivo para llegar a destino. Pero los padres de Lautaro, indignados, le contaron que se había olvidado a uno de los egresados de Bariloche
Carolina, la tía de Lautaro, brindó detalles sobre la insólita situación: “Salió muy cansado, se durmió en la silla de embarque. Se despertó con el llamado por teléfono de su compañero, salió corriendo asustado hacia la puerta de embarque y el avión ya se había ido”.
“La empresa nunca se comunicó, se enteraron de que él no estaba cuando llegaron a Aeroparque y mi hermana llamó a la coordinadora”, contó Carolina.
“No sabíamos dónde estaba, quedó solo varado en el aeropuerto”, agregó antes de volver a reclamar: “ningún gerente ni nadie se puso en contacto, no sabemos realmente bien qué pasó”, contó una de sus tías.
Tras la denuncia, realizada en el mediodía del lunes, una coordinadora se quedó en Aeroparque para esperar al joven. El contingente marplatense llegó a destino cerca de las 17 horas del lunes. Sin embargo, Lautaro lo hizo a las 2.30 horas, luego de tomar el próximo avión a Aeroparque, y posteriormente el colectivo a Mar del Plata para reencontrarse con su familia.