Paso a Chile: la presión de Mendoza y el caos que genera tener la frontera cerrada por 17 días
El pasado 21 de junio el Paso Internacional Cristo Redentor cerró sus fronteras. Es decir, hace diez días que ningún tipo de vehículo circula por la zona, más allá de los camiones varados que fueron evacuados y algunos vehículos que estuvieron brindando ayuda a los mismos camioneros. Las malas condiciones climáticas persisten y la confusión genera caos ya que la frontera estará cerrada, al menos, siete días más.
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Es que desde el lado chileno no paran de tirar fechas: el pasado miércoles indicaron que el Paso abría este viernes sólo para autos, cosa que no sucedió. Luego, el ministro de Transporte del vecino país recorrió la zona de la frontera y fue más cauteloso al decir que los trabajos se demorarían una semana. Pero después, la ministra de Obras Públicas fue quien, de un modo contundente, puso día para la apertura: "El 7 de julio para se habilitaría una vía con restricciones de tránsito. Sólo vehículos livianos y camiones hasta 45 toneladas. Y a partir del 14 de julio se habilitarán dos pistas", se conoció oficialmente.
Sin embargo, desde Argentina mantienen la calma y la respuesta es la misma hace días: "Si se abre, lo comunicamos 24 horas antes. La Coordinación del Paso es la única fuente oficial que dice la fecha de la reapertura". En el mientras tanto, serán 17 días con las fronteras cerradas (si es que el Paso se flexibiliza el 7/7), una situación que genera caos y que además le generaría a Mendoza mantener sus fronteras provinciales también cerradas, albergando camiones a los costados de las rutas por unos días más.
Desde la provincia se elaboró un plan, en primer lugar y de "contingencia", para ayudar a los camioneros que quedaron varados. Se calculaba que eran 2.500 camiones en la zona de alta montaña y en total 3.500 en todas las provincias, ya que algunos decidieron esperar en estaciones de servicio o al costado de la ruta. Claro está que el Paso Internacional es uno de los vínculos terrestres más relevantes en cuanto a intercambio de mercaderías con origen en Argentina y el Mercosur, con destino final en los puertos del vecino país de Chile, es por eso que los camioneros no son sólo mendocinos/argentinos, sino que vienen cruzando países hace ya varios días. Por año se estima que cruzan unos 300.000 camiones por allí y en un día pico pueden transitar hasta 1.400 diariamente.
Desde Mendoza han ejercido ciertas presiones. La primera fueron las medidas que tomó el Gobierno en conjunto con la asociación de camioneros y el coordinador del Paso. Sin embargo, en el oficialismo provincial renovaron esa insistencia: referentes del oficialismo mendocino le pidieron a Nación que "realice las gestiones necesarias para garantizar una pronta apertura y rehabilitación del Paso". Además, con la necesidad de que el Corredor Bioceánico Cristo Redentor tenga operatividad ya que el caos se traduce también en más costos para el transporte y la carga internacional, que impacta directamente en la Competitividad del Comercio Exterior.

A su vez, la situación a nivel nacional también le apunta al lado chileno. Guillermo Michel, titular de la Dirección General de Aduanas, afirmó a MDZ que "hasta que Chile no confirme que no hay inconvenientes no vamos a avanzar". Además sostuvo que desde Argentina han planteado la eliminación de papeles para agilizar el paso, pero no han tenido respuestas por parte del vecino país. "Si nosotros planteamos que el paso fronterizo funciona bárbaro, le estaríamos mintiendo a todos los mendocinos. Falta mucha inversión en infraestructura. Nosotros desde la Aduana tenemos la capacidad de atender todo el tránsito que hay. Lo que hoy ocurre es que desde Chile el paso esta cerrado por el temporal, generando un cuello de botella. Por esta razón, no podemos liberar las operaciones", señaló Michel.
El titular de la Aduana en Argentina, remarcó que a pesar de que en este caso la problemática resulta de "una cuestión climática", se debe solucionar el problema de los papeles para evitar largas horas de cola. "En otros casos fronterizos no los usamos. Ya lo pedimos por escrito a las autoridades chilenas. Claramente el lado argentino no es el problema, falta el 'ok' desde el otro lado. Hay que eliminar el papel con Chile”, agregó.


