Desalojaron a unas 100 personas que dormían en Aeroparque
Unas cien personas que dormían desde hace meses en el Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires fueron desalojadas anoche en un operativo a cargo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, informaron fuentes aeroportuarias, a la vez que organizaciones sociales alertaron que en el distrito "hay cada vez más personas que no tienen dónde vivir y que se refugian donde pueden", agregó Télam.
"Están desalojando a las personas que dormían desde hace meses en Aeroparque. En todo este tiempo el Ministerio de Desarrollo Humano del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires no les propuso otra alternativa que no sea un parador para pasar la noche", alertó el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) a través de un hilo de Twitter.
Desde de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) indicaron a Télam que "la PSA resguardó que el procedimiento se desarrollase de manera ordenada". Por su parte, ante la consulta de la agencia de noticias, la empresa Aeropuertos Argentina 2000, concesionaria de la estación aérea, no realizó declaraciones hasta el momento sobre el operativo.
Ayer, organizaciones sociales y comunitarias realizaron un "frazadazo" en Plaza de Mayo y una movilización hacia al Congreso de la Nación que finalizó con una olla popular, en el marco del cierre del Tercer Encuentro Latinoamericano y del Caribe de personas en situación de calle, que se desarrolló desde el lunes pasado en la Ciudad de Buenos Aires.
Laura Cardoso, una de las personas que vivía en el aeropuerto, le dijo a France 24 tiempo atrás que ahí vive "muchísima gente", que "ahora entraron más" y que se refugiaban ahí por el frío. Roxana Silva, otra de las personas en situación de calle que vivía en el lugar, había explicado: "Si yo pago el alquiler, no como. Si pago la comida, estoy en la calle".
La situación de ocupación de Aeroparque por parte de personas indigentes llevaba varios meses. Incluso había extranjeros que esperaban dinero de sus familias para volver a sus países. Entre ellos se conocen y habían establecido un sistema de reglas y pautas de convivencia. Dentro del aeropuerto eran tratados con respeto y sólo tenían una condición: parecer siempre pasajeros en tránsito, no instalarse con carros o colchones.

