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Necesitamos héroes de jeans y zapatillas

Se cumple hoy un nuevo aniversario de la muerte de Don Manuel Belgrano, creador de nuestra bandera nacional. Nuestra bandera, el símbolo de nuestro amor a la Patria y de los valores que la fundaron, se los debemos a él.

Con entusiasmo, valor y sobre todo con profundo patriotismo, Manuel Belgrano luchó por afirmar nuestra libertad. No tuvo miedo de guardar su puesto y aceptar las misiones que le fueran encomendadas, Era abogado, y sin embargo aceptó conducir el ejército patrio porque como él mismo decía servía a la patria sin otro objeto que el de verla constituida, ése era el premio al que aspiraba. No alimentó ambiciones personales, ni materiales, ni de poder.

Murió el 20 de junio de 1820, preocupado y pobre, en una Buenos Aires asolada y dividida por la guerra civil. Su última reflexión fue: “Pensaba en la eternidad a donde voy y en la tierra que dejo. Yo espero que los buenos ciudadanos trabajen para remediar sus desgracias. ¡Ay, Patria mía!”. “Belgrano es lo mejor que tenemos”, decía el general José de San Martín, otro héroe de nuestra Patria. Y tenía razón.

Manuel Belgrano, murió el 20 de junio de 1820

Belgrano es sinónimo de amor a la patria, de rebeldía bien entendida, de objetivos claros, de perseverancia, trabajo y vocación solidaria. Es también para nosotros, hombres y mujeres de fe, una muestra de confianza absoluta en Dios. El no tuvo miedo. Hoy nuestra Patria nos demanda más que nunca recordar y abrazar a este prócer.

Porque en estos tiempos también necesitamos héroes, de jeans y zapatillas. Por eso, a mi me gusta pensar que nosotros, todos los jóvenes que cada día nos levantamos y estudiamos, trabajamos, y buscamos desarrollarnos en este suelo , también podemos ser los mejores para nuestra Patria. La mejor forma de recordar a Belgrano es hacernos cargo de su legado patriótico y honrar su memoria imitando sus virtudes, descubriendo nuestros talentos y animándonos a ponernos al servicio de la Patria.

A veces sentimos lejanos a héroes y olvidamos su humildad, como la de Belgrano, que cuándo se le preguntaba si se consideraba un padre para la Patria respondía: “Me contentaría con ser un buen hijo de ella”. Además, vemos muchos modelos de liderazgo en la sociedad que pregonan más egoísmo y mezquindades que virtudes y entrega. Es cierto, el camino de la virtud es un camino de
práctica constante del bien. Pero bien sabemos con el ejemplo de Belgrano que ese camino es el que vale la pena. Es el que nuestro país necesita y es también, el camino al que fuimos llamados.

Belgrano siempre decía: “Me contentaría con ser un buen hijo de ella”.

Entonces, hoy, cabría preguntarnos: ¿estamos dispuestos a ser los héroes de jeans y zapatillas que la Patria necesita? ¿Somos capaces de ser los mejores de nosotros mismos para nuestra Patria? Que este mensaje llegue a nuestra dirigencia política y tomen nota: nosotros, los jóvenes, estamos listos para sacar adelante a este país. Es hora de que piensen en las nuevas generaciones y no solamente en las próximas elecciones. Y es hora de que esta nueva juventud asuma el protagonismo que la Patria nos demanda.

Hoy, todos, como nación, tenemos un desafío. Amar la Patria con más fuerza que ayer. Ser pequeños héroes en donde nos toque. Porque hacer el bien nos exige una actitud heroica. Tenemos una capa que nos abraza y que nos regaló Manuel Belgrano: la bandera celeste y blanca, símbolo de la unión y de la fuerza de nuestra Patria. Y en estos días de frío, también tenemos un manto que nos abriga de nuestra Madre María, pidámosle a ella que nos guíe para ser buenos y que hoy especialmente abrace a Don
Manuel Belgrano
, creador de nuestra bandera y héroe de nuestra Patria.

* Ana Marmora, abogada, periodista, especialista en DDHH por la Universidad Austral.