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Casi 20 años de parto respetado: viva la vida que viene

Cerramos la semana del parto respetado en MDZ, donde pasaron profesionales, como obstetras, doulas, puericultoras, y esta vez escribe el doctor Leandro Rodríguez Lastra.
Indispensable es reconocer la importancia de poner bien en lo alto la protección de ese momento único en la vida. Foto: Gentileza: Hernán Churba.
Indispensable es reconocer la importancia de poner bien en lo alto la protección de ese momento único en la vida. Foto: Gentileza: Hernán Churba.

La semana del 14 de mayo se ha desarrollado mundialmente la semana del parto respetado. La iniciativa, que naciera en Francia en 2004, tiende a visibilizar el modo en que se atienden partos en todo el mundo y exigir el cumplimiento de los derechos vinculados al nacimiento. Indispensable es reconocer la importancia de poner bien en lo alto la protección de ese momento único en la vida.

Pensar en el parto respetado implica el acompañar a la mujer y a su entorno afectivo en el momento de dar a luz a ese ser indefenso, frágil como una ilusión y soñado durante meses. Algunos, en la dulce y apacible espera en la que la única ocupación es la de imaginar un rostro, buscar nombre, sumirse en la fantasía de ese amor irrenunciable que implica un hijo.

Otros, con la difícil carga de una enorme montaña de dudas, temores y amenazas, a la cual solamente una determinación forjada con el amor más puro puede derivar en el milagro de dar a luz y regalarle a este mundo injusto un atisbo de esperanza depositado en un nuevo ser.

Gentileza: Hernán Churba.

En Argentina se ha promulgado en 2015 la ley 25.929, en la cual se establece no solo la obligatoriedad de una adecuada información a la paciente en lo referente al cuidado del embarazo y puerperio, en un contexto de respeto por la intimidad, cultura, sin distinción de clases, etnia ni religión. También se contempla la reducción del intervencionismo médico, que históricamente ha derivado en múltiples discusiones acerca del éxito en su aplicación.

El gran desafío en todo esto, de acuerdo a mi humilde criterio, reside en la lucha contra el desconocimiento, únicamente alcanzable si se alcanza un nivel de instrucción necesarios para, en primer lugar, entender los derechos que se le informan, en segundo término, vencer los prejuicios y por último, evitar propuestas que muy lejos están de sostenerse en fundamentos científicos, y que sólo llevan a exponer a un peligro para la vida del recién nacido, así como de su madre, como es el parto domiciliario sin intervención médica.

Gentileza: Hernán Churba.

El parto, proceso fisiológico y natural tan relevante en la vida de cada uno de nosotros, ha sido víctima penosamente de una serie de vulneración de derechos, producto de abusos de los sistemas de salud, al punto que fue necesario protegerlo mediante una ley. No debemos minimizar que la protección del parto es fundamentalmente la protección de la vida, justificativo más que suficiente para que todos nos comprometamos en su defensa.

* Leandro J. Rodríguez Lastra, Médico Tocoginecólogo UBA. M.N: 135.805