¿Qué es el parto respetado?
Nos cuesta tener que poner palabras para definirlo, pero ante la creciente deshumanización y violencia en torno a los nacimientos se hizo necesario buscar un concepto. Parto respetado o humanizado es aquel que tiene como protagonista a la mujer gestante, siendo ella la que decide si desea o no intervenciones y cuales a partir de la información que debe brindarle el equipo que la acompaña y asiste. El proceso debe ser lo más natural posible, respetando la fisiología del mismo y procurando que las intervenciones ocurran en caso de ser realmente necesarias.
Esta semana tiene su lema, ¨Cuidar el nacimiento, es también cuidar de la familia¨, y es el que hoy nos llama a la reflexión, a la concientización sobre la importancia del proceso de gestación, del parto, post parto y puerperio. El concepto de cuidar nos habla de ocuparnos de una persona que requiere algún tipo de atención o asistencia, estando pendientes de sus necesidades y proporcionándole lo necesario para que esté bien.
Como Doulas, nuestra tarea primordial es ponernos al servicio de la mujer gestante, empatizar y maternar; apoyándola emocionalmente durante todo o algunos de los momentos del embarazo, reconociendo sus necesidades, ofreciendo tiempo, encuentro, mirada, palabra. Brindarle información a la madre, acompañarla para que pueda visualizarse en las diferentes situaciones que se le presenten, empoderarla, para que pueda elegir, pedir y decidir conociendo sus derechos y los de la persona que está por nacer.
Hablar de parto respetado o humanizado debería ser la norma, respetar los tiempos de cada familia, donde sean ellos los protagonistas de este momento, teniendo en cuenta sus particularidades, según sus costumbres culturales, religión, nacionalidad. Los derechos de las familias y del niño o niña que está por nacer son tan importantes y merecen un respaldo, en Argentina la Ley 25.959 reglamentada en 2015 los respalda, pero no siempre se cumple, como mencionamos anteriormente muchos partos son intervenidos, medicalizados y llevados a cabo sin cuidado, desvalorizando a la mujer gestante, quitándole protagonismo y
la mirada que necesita.
Una mujer que está por parir se encuentra totalmente vulnerable, es el deber de todo agente de salud cuidar de ella y del momento más importante en la vida de cada ser humano como es su nacimiento. Tener la posibilidad de acompañar un nacimiento es como tener un diamante en bruto, si lo tratamos con amor, respeto y cuidado nos garantiza que en su futuro brille y sean dichos valores los que trasciendan.
* Natalia Cipolat, Doula Puericultora
@natalia_pueri
* María Teso, Doula Puericultora
@mariatesopuericultora
