ver más

Mujeres seguras: el taller de defensa personal en Mendoza que es un éxito

La iniciativa tiene como objetivo de brindar herramientas para la defensa propia y de terceros. Su entrenador, Alfredo Pereryra, brinda clases de artes marciales en lugares vulnerables desde 1993.

Desde 1993, Alfredo Pereyra, brinda clases de artes marciales en el barrio La Favorita y San Martín. “Yo me crié en el barrio Flores Sur, atrás del Hospital Luis Lagomaggiore. Siempre he estado con la gente de ahí. Conozco La Favorita desde sus inicios, yo subía en bicicleta a dar clases, siempre me gustó, me siento bien trabajando con ellos”, relató en MDZ Radio

Debido a su trayectoria, fue convocado por la Ciudad de Mendoza para hacer un taller de defensa personal para mujeres: “Hace tres años que lo estamos haciendo. Me invitaron a hacer un taller básico en dos gimnasios municipales. A las chicas les enseñamos a hacer llaves, palancas, para que puedan defenderse. Realizamos las mismas actividades que en el calentamiento de las clases de artes marciales”, contó. 

Alfredo durante el taller 

La actividad es gratuita y está destinada a mujeres de entre 16 a 35 años que deseen adquirir técnicas y estrategias para su defensa propia y de terceros. La tercera edición se dictará en el Gimnasio Nº4. El objetivo de la actividad es proporcionar herramientas de defensa personal a mujeres con la aplicación de técnicas y estrategias del hapkido para que puedan prever, evaluar y actuar ante situaciones de conflicto, amenaza o agresión. 

La historia de Alfredo

Alfredo junto a su alumna en MDZ Radio

Alfredo, en sus comienzos, daba clases al aire libre en el barrio La Favorita: “Luego fuimos a una unión vecinal, nos trasladamos a otro lado, después conseguimos el gimnasio". 

Para él, la base de la disciplina es “enseñarle a los chicos modales, que se comporten en la calle, que sean compañeros”. Y sumó: “Con lo que tiene que ver con la parte deportiva, estamos en la Federación Mendocina de Karate”.

Su alumna Martina de 14 años, que también actualmente realiza el curso de defensa personal, contó sus inicios en la disciplina: “Yo desde chica hacía karate, pero me enfermé y dejé .Luego de la pandemia y el covid,  no tenía muchas ganas de empezar con algún deporte. Mi sobrino me ayudó a llegar con Alfredo y volver a retomar con él. Somos muchas chicas las que practicamos karate y las que más les ponemos, relató.

Finalmente, Alfredo destacó que las artes marciales resultan sumamente beneficiosas para personas que tienen problemas  respiratorios: “Mi hijo tenía problemas de salud respiratoria, con el trabajo de respiración que hacemos hemos logrado mejorara”. 

Escuchá la nota completa: