No es tan fácil

Cómo es el frenético primer mes que vive un argentino después de emigrar

Radicarse en un nuevo país requiere una serie de elementos que van desde una planificación previa hasta la realización de numerosos trámites indispensable para poder insertarse en la nueva vida. Emigrar es mucho más que un deseo. El primer mes se vive de manera frenética.

Horacio Alonso
Horacio Alonso domingo, 30 de abril de 2023 · 11:00 hs
Cómo es el frenético primer mes que vive un argentino después de emigrar
La decisión de emigrar requiere dos elementos fundamentales: convicción y organización. Foto: Archivo

En los últimos tiempos se habla mucho de la emigración. Miles de argentinos están dejando el país por distintos motivos. Se puede pensar que es una decisión fácil y de éxito asegurado sin importar como se lleve a cabo, pero para obtener el resultado buscado se requieren dos cuestiones fundamentales: convicción y organización.

Salvo que se viaje con una propuesta laboral firme y tentadora o la contención de familiares que estén dispuestos a ayudar, los primeros tiempos serán de un duro camino a recorrer.

Hay que tener en cuenta que al emigrar se deja una vida atrás que, pese a las diferentes dificultades, es terreno conocido para embarcarse en una aventura donde todo es incierto.

Por eso es bueno para quien esté pensando en seguir ese camino conocer la experiencia de quienes ya transitaron esos primeros días. Un buen ejemplo es el de Bruno, un argentino de 29 años que acaba de emigrar a España.

“Cada persona tiene sus motivos por los cuales decide vender todo, armarse la valija y probar suerte en el extranjero. La difícil situación económica del país, las facilidades (mayores o menores) que alguien pueda tener para emigrar a un destino, el conocimiento de un idioma extranjero o una profesión requerida afuera, son solo algunos motivos. Pero creo que todos los argentinos, en el fondo, comparten un motivo: el mejorar su situación económica y/o su calidad de vida, ya que lamentablemente advierto que con el paso de los años, cada día se vive peor en nuestro país”, dijo a MDZ. 

Eligió España como destino por distintos  factores, principalmente, el compartir el mismo idioma y las mayores posibilidades de insertarse en su mercado laboral frente a otros países de la UE o mismo del Mercosur.

“Es cierto que mucha gente elige su destino sin mucho análisis previo. En mi caso, llevo una investigación personal de medio año, en donde sabía que quería irme del país, pero me tomé ese tiempo para elegir el país y ciudad que más se adaptarán a mi destino. También, como emigré con mi esposa, el estudio fue consensuado con ella. Tuvimos en cuenta elegir el mejor destino para formar una familia”, explicó.

Una vez decidido el lugar donde iniciar la nueva vida y dejado atrás el aeropuerto de Ezeiza, comienza la parte más frenética de la emigración. Instalarse en un nuevo lugar requiere de mucha actividad ya que hay que realizar una serie de trámite, mientras se busca el lugar para vivir y se dan los primeros pasos en busca de trabajo, en una realidad diferente que sorprende por pequeños detalles.

Así lo vivió este argentino que emigró en marzo

“El 24 de abril se cumplió un mes desde nuestra llegada a Madrid. Desde el día uno que el avión llegó al aeropuerto de Barajas, nos dedicamos a hacer algunos trámites fundamentales para poder asentarnos. Fueron unas semanas intensas pero que dieron sus frutos: en tan sólo un mes conseguimos la residencia y permiso de trabajo de mi esposa, y comencé mis propios trámites de residencia, así como movernos por toda la ciudad para conseguir un contrato de alquiler”, explicó.

“Como no vinimos con oferta de trabajo, era fundamental conseguir el permiso de trabajo para al menos alguno de nosotros, ya que cada día sin poder trabajar es un día que usamos nuestros ahorros", agregó.

“Para nosotros no fueron fáciles estos días, ni mucho menos, pero con un plan (saber exactamente qué hay que hacer, llevar un control sobre nuestro presupuesto y ahorros, tener constancia para ir de trámite en trámite) fue posible lograr todo eso en menos de un mes”, completó Bruno.

“Los primeros días noté algunas diferencias que me llamaron poderosamente la atención. Me di cuenta, por ejemplo, de que aquí las monedas tienen valor.  Casi todos los productos tienen precios con céntimos y el pagar con monedas, ahorrar el vuelto y usarlo para otras compras (hasta pagar productos o compras pequeñas del supermercado con monedas) es una sensación que hacía mucho tiempo no tenía en Argentina dado el contexto inflacionario. En el mes que llevo aquí, no aumentó de valor ningún producto", continuó con su relato Bruno.

“Otra cosa que noté al instante es el nivel de seguridad que se vive. Aquí se ve a las personas con el celular por la calle, muchos usando fundas/carcasas para llevarlos colgados, algo impensable en donde nosotros vivíamos. O también a personas mayores con alhajas y carteras de diseñador, sin temor a un posible hurto. Aquí se respira seguridad, y se nota", añadió.

“Antes de viajar es imprescindible tomar todos los recaudos para saber exactamente qué trámites hay que hacer, y para maximizar las chances de que la emigración sea exitosa. Lo primero que hay que hacer es procurar tener una forma legal de permanecer en el territorio al cual se pretende emigrar", completó Bruno.

“En mi caso, mi esposa es ciudadana italiana, lo cual permite que tanto ella como yo podamos residir indefinidamente en cualquier país de la UE. Lo cierto es que sin una ciudadanía europea, la otra forma sería con una oferta de trabajo aquí para tramitar la residencia por cuenta ajena. Sin oferta de trabajo, o ciudadanía europea, es casi imposible lograr la residencia”, explicó el joven argentino.

“Cuando se llega a España, lo primero que hay que hacer es un trámite llamado el empadronamiento, que consiste en declarar al gobierno español cuál va a ser el domicilio en el cual vas a vivir. No se puede declarar un domicilio temporal, como un hotel o un Airbnb, sino que tiene que ser una vivienda de carácter permanente. Uno de los primeros fundamentales es la apertura de una cuenta bancaria en un banco español. Esto es imprescindible, ya que así se evita ir a todos lados con una cantidad considerable de billetes, y también porque le van a requerir a quien solicite la residencia en España por acreditación de fondos”, cerró Bruno.

“Una vez empadronado, se puede pedir la residencia. Si se es ciudadano de la Unión Europea, la dan el mismo día, siempre que acrediten tener un trabajo, o bien medios económicos suficientes. Si es familiar de ciudadano de la Unión, se puede pedir la residencia solamente estando empadronado y con la residencia de tu esposa/esposo ya aprobado", completó el joven argentino.

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