Buscan “Abrazadoras” voluntarias para asistir a bebés recién nacidos
En el marco del programa Maternidad centrada en la Familia, funciona en el Hospital Misericordia de la ciudad de Córdoba desde el año 2012 el voluntariado de “Abrazadoras”, que convoca a mujeres que puedan asistir a los bebés recién nacidos o prematuros para brindarles ese contacto “piel a piel” que necesitan en sus primeros días de vida para un mejor desarrollo neurológico.
Te puede interesar
La Ciudad de Buenos Aires inauguró un Centro de Diagnóstico en Villa Urquiza
La tarea consiste en abrazar a los pequeños que se encuentren internados en neonatología y brindarles ese contacto humano fundamental, cuando su mamá -por distintas razones- no pueda hacerlo. Para tal fin, las aspirantes asisten a una primera capacitación, donde se explican cuáles son los requisitos para realizar el voluntariado. Ayer sábado se realizó una charla informativa donde se superó la cantidad de participantes prevista, por lo que se repetirá este domingo a las 11 horas vía zoom. Sin embargo, desde las redes sociales señalaron que se vieron colapsadas por la cantidad de mensajes recibidos y el interés que despertó la convocatoria en la comunidad.
La coordinadora de este proyecto es Ana Rognone, jefa de la Unidad de Cuidados Intermedios en Neonatología del Hospital Misericordia. La especialista relató a MDZ que las “abrazadoras” surgieron en el año 2018, pero que es solo una de las tareas que realiza dentro del programa Maternidad centrada en la Familia cuyo principal objetivo asistir a las mamás que tienen a sus hijos internados. Esto también implica trabajar con la residencia donde se alojan las madres el tiempo en que los bebés se encuentran en neonatología.
“El gran modelo de trabajo tiene por objetivo hacer ´amigable´ la maternidad para la familia, informar sobre el parto respetado o el ingreso irrestricto de los padres y las madres a las terapias cuando los bebés están internados, trabajar en estas residencias, entre otras tareas”, explicó la profesional.
“En 2018 arrancamos con esta idea de las ´abrazadoras´ y lo incorporamos al mismo modelo. Actualmente estamos en el hospital Misericordia. Pero el lunes arrancamos en la nueva Maternidad provincial por lo que se necesitan más voluntarias”, explicó la coordinadora de este programa.
Actualmente hay 21 “abrazadoras” voluntarias activas en la ciudad de Córdoba y la idea es incorporar más paulatinamente más personas a partir de la inauguración de la nueva Maternidad de Córdoba que se unió al programa. “Explicamos en esas charlas informativas cómo es la metodología de ingreso al voluntariado. Hay todo un proceso de ingreso para que ingresen porque se les brinda capacitación y se realiza una preselección entre las aspirantes", comentó Ana Rognone.
“Antes de la pandemia llegamos a ser casi 50 voluntarias que además manejábamos la residencia para madres. Ahora, en la nueva Maternidad -que cuenta con 120 camas-, la tarea fundamentalmente será ´abrazar´ bebés porque la residencia es muy grande y necesita otra atención”, comentó Rognone.
Además, destacó que la iniciativa se inspiró en un modelo preexistente a nivel internacional como una estrategia para ayudar a los hijos de madres consumidoras de heroína. “El programa original se llama Baby Cuddler, nació en Canadá y se replicó en muchas partes del mundo”, contó. Sin embargo, destacó que en la ciudad de Córdoba, más allá de que existen casos donde hay adicciones, la problemática se genera con mujeres que tienen pocos recursos económicos.
“A veces hay mamás que ya tienen cuatro o más chicos, y no pueden estar en la residencia sino que deben volver a sus casas para cuidar a sus otros hijos. Tal vez viven a dos colectivos de distancia de la Maternidad y no pueden estar todo el tiempo que quieren junto a su bebé recién nacido mientras está en la Neo. Entonces esta voluntaria, que es una estimuladora temprana, realiza un acompañamiento con autorización de la mamá para que el niño pueda tener ese contacto piel a piel que necesita”, comentó la coordinadora.
Maternidad y voluntariado
“El objetivo es asistir a la madre sobre la importancia de estar en contacto piel a piel con su bebé, en los horarios donde no recibe asistencia médica. Es decir, en vez de que el recién nacido esté en la incubadora, pueda descansar en los brazos de la madre. Una de las voluntarias me contó que existían las ´abrazadoras´ en otras partes del mundo, y decidimos incorporar la tarea al programa como una estrategia de acompañamiento a la mamá”, relató.
“Los casos que se dan aquí son de niños que están bajo la órbita de la justicia y que por algún motivo su madre o sus familiares no asisten a verlos; bebés cuyas mamás están bajo el consumo de drogas y asisten poco al hospital, haciendo también ellos su síndrome de abstinencia; y pequeños cuyas mujeres tienen pocos recursos, viven muy lejos y no pueden estar en la residencia porque tienen otros hijos. Ese es el panorama que vemos en la ciudad de Córdoba y que se diferencia con los que existe en otros países”, graficó Rognone. 
El programa tiene mucha aceptación social. “Las mamás saben que están las voluntarias y nos piden muchas veces que se abrace a su bebé porque a veces se van a sus casas y al otro día no tienen plata para tomar el transporte y volver al hospital”, señaló.
Según indicó, el objetivo de “abrazar” está vinculado al neurodesarrollo de los bebés. “El recién nacido está en una incubadura, con luz y ruidos, se lo toca a cada rato y en ese contexto su desarrollo se ve afectado. Entonces, nuestra estrategia de trabajo es que en horarios donde no reciben atención médica, las enfermeras bajan las luces y las voces para que el bebé descanse. Lo ideal es que esté en brazos de su madre -siempre y cuando no esté bajo un cuadro de gravedad-. Cuando la mamá no puede, la reemplaza una voluntaria. Pero para que el niño reciba esa estimulación, una vez que está en brazos y se duerme, lo ideal es que tenga ese contacto ´piel a piel´ por dos horas”, detalló.
Lo que se le solicita a las aspirantes a voluntarias es que sean mayores de 18 años, que puedan disponer de mínimo 3 horas a la mañana (de 9 a 12) o a la tarde (de 15 a 18) para realizar esta tarea y un compromiso de continuidad de seis meses. Se prioriza a madres que tuvieron a sus hijos en neonatología y tienen experiencia, y a quienes cuenten mayor predisposición horaria. Cada voluntaria puede abrazar en una jornada a solo un bebé porque se le pide tre horas de asistencia como mínimo.
Para mayor información comunicarse a través de Facebook Resimami-Residencia de Madres Hospital Misericordia, en Instagram como @voluntariasresimami, o al teléfono: (3516)-78-8134.


