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Por qué el apego con el bebé es clave para el resto de su vida

El apego resulta algo familiar y positivo para un bebé. En esta nota, la puericultora Roxana Tabuenca explica por qué y cómo lograr un apego seguro.
Desde el nacimiento, la relación con otros condiciona nuestra personalidad y vínculos de por vida. Foto: shutterstock
Desde el nacimiento, la relación con otros condiciona nuestra personalidad y vínculos de por vida. Foto: shutterstock

“Hay que hackear nuestra forma de vivir y pensar la crianza de nuestros hijos”. Cuando escuchamos estas dos palabras por separado, a priori tienen una impronta positiva. Todos buscamos identificarnos con el modo de criar a nuestros hijos y el apego resulta algo familiar y bueno, pero factiblemente no lleguemos a dimensionar lo que realmente significa en nuestras vidas.

La capacidad que desarrollamos de adultos para relacionarnos con otros se inicia en como fuimos construyendo nuestros vínculos, desde el momento mismo de nuestro nacimiento. Seremos adultos autónomos, seguros, confiados y capaces de sostener relaciones afectivas sanas, en base a la confianza, respeto y reconocimiento del otro, con la que nos hemos sentido desde bebés.

Si desde la primera vez que tenemos al bebé en nuestros brazos logramos un buen sostén que le transmita seguridad y abrigo, si logramos satisfacer sus necesidades en tiempo y forma adecuada, podremos brindarle la confianza, seguridad, estabilidad de un vínculo con APEGO SEGURO.

Vamos a recurrir a dos especialistas para terminar de describir que significa este tipo de crianza más respetuosa y natural. Por un lado, la teoría del Apego comienza a ganar peso entre los especialistas cuando en los años 80´ el psicólogo y psicoanalista británico John Bowlby (1907 – 1990) postula: “Las experiencias y los vínculos que se crean en la primera infancia tienen un papel fundamental en el desarrollo y comportamiento posterior de los seres humanos”

La Teoría del Apego se apoya en la idea del estado de seguridad emocional que experimenta un niño, por la percepción que tiene de la accesibilidad y capacidad de respuesta a sus necesidades de la principal figura de afecto y de cuidado. Siendo esa figura la persona con la que establece el vínculo afectivo.

Un apego seguro será fundamental para desarrollar un modelo mental sano en el adulto, que le dará más herramientas para gestionar sus emociones y las relaciones con los demás.

La capacidad que desarrollamos de adultos para relacionarnos con otros se inicia en como fuimos construyendo nuestros vínculos, desde el momento mismo de nuestro nacimiento.

Po su parte, el pediatra americano William Sears describe esta filosofía en ocho principios fundamentales:

  • Embarazo cuidado y saludable.
  • Lactancia Materna, este contacto piel con piel fortalece y desarrolla mucho más que la nutrición.
  • Reconocer y responder a las necesidades del bebé, el llanto es la forma de comunicar que necesita, hambre, frío-calor, dolor, miedo, angustia. Responder prontamente le transmite seguridad y consuelo.
  • Contacto físico, las caricias, los mimos, hablarles, cantarles son buenos estímulos para su neurodesarrollo. Sentir el olor y los latidos del corazón de la mamá le transmiten gran tranquilidad.
  • Favorecer un buen descanso. Lugar cómodo, adecuado, temperatura óptima para facilitar que duerma las horas necesarias.
  • Cercanía con su cuidador.
  • Corregir de manera empática. Comprender el enojo, los berrinches en los bebés, pero mostrar que no es apropiado y sugerir otra forma de actuar.
  • Ambiente de Paz & Equilibrio. El proceso de ma-paternidad no es sencillo, es vital encontrar el equilibrio emocional, si se está muy estresado los bebés lo perciben, aún en su corta edad. Es necesario no agobiarse, sobrecargarse y dividir las tareas entre la red de contención familiar.
  • Crecer como padres flexibles y respetuosos será nuestro mejor desafío.

Y ten en cuenta: "La confianza en la figura de apego es la base de una personalidad estable y segura", John Bowlby.