Boleta Única: los pro y los contra de la experiencia pionera de Córdoba
La provincia de Córdoba fue pionera en la implementación de la Boleta Única de Sufragio (BUS) en el Código Electoral provincial mediante la Ley 9571, que empezó a regir en las elecciones provinciales del 2011.
La Boleta Única utilizada en Córdoba lleva en un solo papel impreso todos los candidatos que compiten. En las columnas (verticales) se organizan cada uno de los cargos y en las filas (horizontales) se enumeran los espacios políticos, cuyo número de lugar en la lista es sorteado.
Cada elector puede tildar el casillero de boleta completa de un espacio político cuya columna es destacada con un color diferente. Y para fraccionar su voto -el llamado anteriormente ¨corte de boleta¨-, puede elegir por tramo diferentes espacios políticos para distintos cargos tildando las columnas correspondientes. Para tal fin, se debe repasar columna por columna y tildar cada uno de los casilleros.
Ventajas de la BUS
El sistema de votación fue presentado en su momento como el que “mayor transparencia y equidad” ofrecía a los partidos políticos y le permitiría mostrar de manera clara al elector las distintas propuestas existentes a la hora de elegir sus próximas autoridades provinciales: gobernador y vice, legisladores distrito único, legisladores departamentales, y tribunos de cuentas. En el caso que los comicios coincidieran con los municipales, también se le adosan los tramos intendente y vice, concejales y tribunos de cuentas locales.
Otras de las ventajas es el menor costo en la impresión de boletas ya que todos los partidos están plasmados en un solo papel. También la logística para los fiscales es más sencilla: ya no deben ingresar para constatar que no faltaran boletas de su partido, lo cual también era una garantía del secreto para el sufragante, que antes señalaba el faltante de boletas de determinado partido cuando no la encontraba en el cuarto oscuro.
También fue implementado con el objetivo de evitar el llamado “tráfico de influencias”: votantes que eran trasladados por colectivos con un voto en su bolsillo a cambio de un bolsón de alimentos o dinero, para apoyar a tal o cual candidato. En este sistema, el elector recibe la BUS ya firmada por las autoridades de mesa, ingresa al box designado (donde no hay boletas), marca sus opciones con una lapicera que se le proporciona, y luego dobla la boleta en cuatro y la introduce en la urna. Con este sistema también se terminó con el robo de boletas, su rotura o la práctica de introducir distintos elementos o votos apócrifos a modo de protesta en el sobre de sufragios.
Otro de los pros de la Boleta Única fue la plantilla creada para personas no videntes. La misma, que debe estar a disposición en cada escuela habilitada ese día, permite que el elector no vidente o con visión reducida, pueda ingresar solo al cuarto oscuro y colocar la plantilla sobre la boleta para poder así encontrar el casillero que desea tildar. Esto le da autonomía al votante ya que no es necesario que lo acompañe alguna persona para su asistencia.
Inconvenientes
Durante su debut en el 2011, si bien se esperaba que la BUS le diera mayor agilidad al proceso electoral, tanto al emitir el voto como para el escrutinio, esto no ocurrió quizás por la novedad del sistema. Pero transcurridas tres experiencias electorales en la provincia de Córdoba con la boleta única, los ciudadanos se fueron acostumbrando. Además, se decidió que las listas completas se encuentren en exhibición dentro del box de votación, en la entrada del cuarto de votación, y al ingreso de la escuela, con el instructivo correspondiente.
En cuanto al acto de votación en sí, a pesar de una intensa promoción, suelen generarse confusiones a la hora reconocer cómo hacer el “corte de boleta” sin impugnar su voto. Es que el casillero de lista única que se destaca en la primera columna con otro color, está pegado al que debe tildarse para elegir a gobernador y vice. Algunos de los errores en los que incurren los electores es tildar la casilla de lista entera creyendo que votaba solo candidato a gobernador y vice y luego tildar en otro partido los otros tramos, impugnando así su voto. Otro caso fue tildar solo gobernador y vice pensando que se votaba la lista completa, y dejar en blanco los otros tramos. Por eso el diseño de la Boleta Única, en especial en su debut, generó confusión.

Con el correr de los años se fue logrando la agilidad en la votación y se pudo implementar que el aula en la escuela habilitada para el acto de sufragio, no funcione como “cuarto oscuro” sino que se implementen 3 o 4 boxes con separadores para que varios electores puedan emitir su voto en forma segura y rápida.
También se convirtió en un motivo de protesta, el sorteo de los lugares en las filas. Algunos partidos o coaliciones menos conocidas, se quejaban porque los primeros en la lista se llevaban más votos que los que aparecen al final. Por otro lado, solo aparecen fotos de los dirigentes que encabezan las coaliciones o partidos y no del resto de los candidatos, lo cual se convierte en una especie de “lista sábana o cerrada”.
Avanza el voto electrónico
Otro de los inconvenientes se genera es por coexistir una multiplicidad de sistemas de sufragio en un mismo año. Se elige autoridades provinciales con la BUS, nacionales con el sistema tradicional, y desde ese mismo año 2011 y con el objetivo de ir introduciendo el voto electrónico, la Justicia electoral provincial autorizó que funcione esta modalidad de soporte electrónico para la BUS en distintas localidades del interior, que se fueron incorporando en forma paulatina.
En 2011 debutó en forma experimental en la ciudad de La Falda. En 2015 se sumó a Marcos Juárez. Y, en 2019, en Cosquín. El próximo 25 de junio, Villa Carlos Paz se convertirá en la cuarta localidad en utilizar el sistema del voto electrónico en la provincia.
Es de destacar que el voto electrónico permite al votante observar la boleta única en una pantalla, pulsar con el dedo sus candidatos de preferencia, y, para finalizar el proceso, imprimir una copia de la boleta, la cual será introducida en la urna. El voto también queda archivado en el soporte informático, lo cual garantiza la doble fiscalización.


