Malvinas sigue diciendo de nosotros lo que no sabíamos decir
Malvinas, nuestro perfil ¿Otro Messi?
Había una vez un corsario que se animó a más… Es el primer marino en izar el pabellón patrio en las Malvinas. Y su nave la "Heroína", una embarcación lenta en contra de todo... Casi todo parecía fuera del alcance excepto su ánimo. La enfermedad y la muerte, un motín. Un naufragio…
Malvinas
Un archipiélago en el mar argentino que en sus 11.410 kilómetros cuadrados abarca a la Argentina. ¡Es el talle de la Argentina!
Solo vida cotidiana… Un último censo registró 3662 habitantes de 86 nacionalidades distintas. Hay quienes se reconocen Argentinos… 10 isleños mencionaron la ciudadanía argentina en el censo Así la familia de Sebastián Socodo, el encargado del Cementerio de Darwin.
“Hay un discurso que quiere hacer creer que las islas eran dos pedazos de tierra flotando, a la que nunca el gobierno de esa época dio atención y los documentos recopilados por mi padre demuestran lo contrario: en esa tierra tan al sur del sur había soberanía encarnada en hombres y mujeres que construyeron casas, tuvieron hijos, enterraron a sus muertos: había vida latiendo allí”, (señala Clara Vernet, descendiente de María y Luis Vernet.
¡Más que soberanía…!
¡Argentinidad incompleta!
Nos llevó a la guerra y aún hoy a la posguerra.
- ¿Qué experiencia de país recuperará a las Malvinas?
- ¿Reivindicar el pasado –y el presente-?
- ¿La mirada del conquistador nos hace ver?
- ¿La seducción de un espejismo?
- ¿Una guerra perdida?
- ¿El orgullo nacional herido?
- ¿Una causa pendiente?
- ¿La venganza de los gurkas y sus cuchillos y sus gritos…?
- ¿las angustias de la diezmada clase 62?
“Si tienen que venir que vengan, les ofreceremos batalla”. Y renegar hasta hoy… Al caer en sueños… un epitafio de las tumbas grita: Nunca nos fuimos. “Les tocó en suerte una época extraña. El planeta había sido parcelado en distintos países, cada uno provisto de lealtades, de queridas memorias, de un pasado sin duda heroico, de derechos, de agravios, de una mitología peculiar, de próceres de bronce, de aniversarios, de demagogos y de símbolos. Esa división, cara a los cartógrafos, auspiciaba las guerras.
López había nacido en la ciudad junto al río inmóvil; Ward, en las afueras de la ciudad por la que caminó Father Brown. Había estudiado castellano para leer el Quijote.
El otro profesaba el amor de Conrad, que le había sido revelado en una aula de la calle Viamonte. Hubieran sido amigos, pero se vieron una sola vez cara a cara, en unas islas demasiado famosas, y cada uno de los dos fue Caín, y cada uno, Abel. Los enterraron juntos. La nieve y la corrupción los conocen. El hecho que refiero pasó en un tiempo que no podemos entender”.
* Juan Barros es artista plástico, poeta y psicólogo. Perdió la vista a una temprana edad, pero eso no le impidió desarrollarse en el mundo del arte.


