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Malvinas: recordar es volver a pasar por el corazón

Hoy es 2 de abril, y en este mismo momento (no importa a qué hora lo leas), hace 41 años atrás, los hechos sucedían con una velocidad propia de los eventos importantes, esos que dejan marca. Alejandro Signorelli, nos trae a MDZ este buen relato de la guerra del Atlántico Sur.
Esteban Tries, veterano de guerra. Foto: Gentileza: Alejandro Signorelli.
Esteban Tries, veterano de guerra. Foto: Gentileza: Alejandro Signorelli.

Del latín “recordari”, formado por “re” (de nuevo) y “cordis” (corazón), recordar es volver a pasar por el corazón.  Y la realidad es que uno puede estar de acuerdo o no con la guerra, pensar que fue un error (seguramente lo fue), que fue una trampa, que no se respetó el plan original, y una larga lista de etcéteras, pero hay un punto en donde todas las diferencias se terminan: los Veteranos.
Los veteranos de guerra de Malvinas (son VGM, no son ex combatientes) son personas que pusieron su vida en juego para defender a nuestro país. No condicionaron su actuación a si estaban de acuerdo o no, solo lo hicieron.

Durante muchos años no se habló del tema, oficialmente se los ocultó e ignoró. Recién en 2016, luego de 34 años, se los invitó formalmente a participar del desfile del 9 de julio, y ahí, ese día, los sorprendió una enorme ovación, un reconocimiento y un “gracias” emocionado de miles de personas. Hacía ya algunos años que varios Veteranos habían comenzado a hablar y contar sus vivencias luego de tres décadas de silencio, y esas historias de sacrificio y valor que emocionan, enorgullecen y contagian nos interesan cada vez más y nos terminamos preguntando cómo puede ser que nadie nos contó esto antes!

Afortunadamente, hoy en día contamos con muchos y muy buenos libros que nos cuentan estas historias y es cada vez más frecuente que los medios las levanten y difundan. Pero volvamos al día de hoy, 2 de abril, tenemos una nueva oportunidad para recordar esas historias que nos conmueven. Historias de entrega como la del Capitán Giachino, la del Perro Cisneros, la del Toto Estévez, el maestro Cao, De la Colina, Guadagnini o Márquez. Todos ellos y tantos otros llevaron a cabo actos heroicos que pagaron con su vida. Sus historias se encuentran a una búsqueda en Google de distancia, y en numerosos libros, pero hoy no
vengo a hablarles de ellos, porque también existen muchas otras historias de valor y coraje cuyos protagonistas han tenido la dicha de volver vivos de ese infierno que es toda guerra.

Ceremonia de jura de la bandera en Goose Green. Darío Rosas en el borde derecho
de la foto junto a su Jefe de Escuadrón, el entonces Mayor Raúl Zaporta. A la izquierda, el Cnel. Seineldín y el Vicecomodoro Wilson Pedrozo, Jefe de la BAM Condor. Foto: A.S.

Aquellos que volvieron tenían 18 años si eran conscriptos, y entre 20 y 35 aproximadamente, si eran oficiales o suboficiales de las Fuerzas Armadas. Esto quiere decir que hoy, 41 años después, sus edades oscilan entre los 59 y 76 años, por lo tanto, son personas perfectamente activas, memoriosas, y portadoras de una experiencia única que seguramente los ha marcado
para toda su vida y la de quienes los rodean. Es por eso que si se cometieron errores en el pasado, con ellos vivos todavía tenemos una chance de intentar repararlos y hacer las cosas bien, no solo para honrarlos y decirles gracias, sino para rescatar los valores de su entrega, de su amor por la Patria y por su familia, pero también para rescatar nuestro orgullo como ciudadanos de este hermoso país.

Orgullo no por una guerra perdida, sino por nuestros veteranos que hicieron todo y más para defendernos. Y ante la llegada de esta fecha y con la idea de volver a pasarlos a todos ellos por nuestro corazón al recordarlos, me propuse aprovechar que tengo la bendición de conocer a varios veteranos, para pedirles que nos cuenten ellos mismos de qué manera les parece que deberíamos recordarlos, a ellos que volvieron, y a aquellos que se quedaron eternamente cuidando nuestro suelo.

Los invito a conocerlos, y a sentirlos mientras los leen: Comodoro VGM (R) Darío Rosas. Durante la guerra, con el grado de Teniente, era Jefe de la 1ra Sección de la Compañía de Defensa que brindaba protección a los aviones Pucará y helicópteros de la BAM Condor de la Fuerza Aérea Argentina, en Darwin - Goose Green. “Teniendo en cuenta que el honor, la valentía, el coraje y el amor a la patria, son valores que nunca deben olvidarse; tampoco debería olvidarse a quienes dieron testimonio de ellos y del juramento de “defenderla hasta perderla vida”; “nuestros 649 Héroes caídos en la Gesta de Malvinas”. Las glorias de San Martin, Belgrano, Güemes…. por mencionar algunos, son dignas de estudio y permanente reconocimiento porque forman parte de la historia Argentina; pero también lo que hicieron nuestros 649 héroes, que quedaron como custodia en nuestras Islas Malvinas, porque entraron en las páginas de gloria de la historia de la patria.

Los veteranos que tuvimos el destino de volver, simplemente esperamos que nos recuerden como aquellos que tuvieron el privilegio y el alto honor de haber combatido por nuestra amada Patria. Recientemente se los recordó con mucho sentimiento a través de la canción tan escuchada: “En Argentina nací, tierra…, de los pibes de Malvinas que jamás olvidaré” Este sentimiento es el que espero que viva por siempre en cada uno de nosotros” Soldado clase 1961 Esteban Tries. Con el grado de Cabo de Reserva formó parte de la 1ra Sección de la Cia A del Regimiento de Infantería 3, y combatió en Wireless Ridge.

“Después de haber intercambiado opiniones, memorias, recuerdos con los familiares de nuestros héroes, como Veterano de guerra de Malvinas siento que a partir de los 40 años, y con estos 41 comenzando, debemos ver Malvinas hacia el futuro, que La Gesta de 1982 nos haya permitido entender cómo trabajar en equipo, cómo mantener la fe, cómo llevar un liderazgo adelante, y por sobre todo, como amar a un compañero. Lo demostró la selección Argentina de futbol y salió campeón mundial. Nosotros lo hemos hecho en el año 82 y la gente nos ovacionó. El silencio fue duro, pero hoy sabemos que Malvinas es futuro, Malvinas es una mirada hacia la proyección antártica, a los recursos naturales, y fundamentalmente a una construcción de nación sobre 3 valores fundamentales: el amor a la patria, el amor a la familia y el amor a Dios.

Esteban Tries en Malvinas en su posición y mirando hacia Wireless Ridge, en donde combatió, varios años luego de la guerra. Actualmente Esteban es un activo difusor de los valores de la causa Malvinas, da charlas, participa en distintas organizaciones y forma parte del Programa de Salud para ex combatientes del GCBA. Foto: A.S.

Lo demostraron nuestros héroes hace 41 años atrás en un campo de batalla. Murieron defendiendo a la patria con su rosario en el cuello y la carta de la familia en el bolsillo. ¡Cómo no vamos a poder construir una nación! Sabemos que Malvinas nos une, Malvinas es amor genuino entre hombres, sabemos que podemos reconstruir una hermosa nación plena en valores, en sentimientos, y desde La Gesta de Malvinas” Coronel VGM (R) Esteban Vilgré Lamadrid. Durante la guerra se desempeñó, con el grado de Subteniente en Comisión, como Jefe de la 3ra Sección de la Compañía B del Regimiento de Infantería 6.

Combatió en el Monte Dos Hermanas y el Monte Tumbledown. “A mi me gustaría que al veterano se lo recuerde como a un ciudadano común, como a una persona normal que en un momento de su vida hizo algo extraordinario por su patria para regresar y volver a ser la misma persona que había estado dispuesta a darlo todo, de hecho algunos lo dieron que fue su vida, y me gustaría que se recuerde a nuestros veteranos como eso, como personas comunes que son ejemplo porque cualquiera de nosotros, sin ser
veterano, puede hacer algo trascendente por su país, y a veces ese algo trascendente es ser una buena persona y un honesto ciudadano.

Esteban Vilgré Lamadrid fue Director del Centro de Salud de las Fuerzas Armadas “Veteranos de Malvinas” y también es un activo difusor de los valores de la causa Malvinas mediante charlas y testimonios. Foto: A.S.

Para mí es tremendamente valiente y admirable una maestra que en la puna en Jujuy a lomo de mula sube a una escuelita en los cerros a dar clase con frío, con lluvia, viento, invierno o verano y todas las mañanas iza la bandera argentina y les enseña a los chicos a amar a su nación, y les habla de la historia de nuestra patria, y también que les cuente que hubo personas que caminan por la calle que dieron ejemplo de esos héroes y esos valientes y esos que hicieron la nación que les cuentan en las clases. Me gustaría que el peón rural sepa que hubo peones rurales como él, que se formaron en las materas y en las escuelas de campo y que en su momento cambiaron las tijeras de cortar alambre o el rebenque del caballo y agarraron un fusil y defendieron su nación, al igual que en las guerras de independencia donde el gaucho se enrolaba y con su cuchilla de campo armaba una lanza atándola a una punta de una caña.

Me gustaría que esa persona que se levanta todos los días en el conurbano a la madrugada y deja a su familia y sale en la oscuridad de la noche a trabajar, cuando podría hacer cualquier otra cosa más lucrativa como robar, prefiere enseñarle a sus hijos a hacer patria trabajando y que sepa que hubo muchos que vivieron en un barrio carenciado como él, y que se levantaban a esa misma hora y que un día la patria los llamó, les pidió que se pongan su uniforme y vayan a defender su nación. Que nos recuerden a los veteranos como lo que fuimos, personas comunes, pero que en un momento la pureza de sentirnos que hicimos algo trascendente por la nación.

Los soldados de Malvinas fueron a pelear por el futuro de nuestros hijos. Foto: A.S.

Me gustaría que se recuerden a los caídos como un ejemplo máximo de lo que es el amor a la patria, no eran superhombres, no eran super soldados, eran personas comunes de carne y hueso, y que su corazón enamorado de la patria que fue a la guerra por amor a su bandera, por eso que les enseñaron sus maestras y sus padres y no por odio al que nos estaba robando nuestras islas,
fue a pelear por ellos. Que sean recordados así, que seamos recordados así. La verdad que ojalá en los colegios en este país de grietas, en este país de separaciones que desde la revolución de mayo cuando nos dividíamos entre los que simpatizaban por Saavedra o por Moreno, en fin, pasando por unitarios y federales, por conservadores y radicales, por peronistas y antiperonistas, y ahora por kirchneristas o antikirchneristas aprendamos de eso, de los veteranos de guerra, en algo que nos une que es la causa de Malvinas.

Cuando nos dividimos los argentinos, cuando la ideología, las opiniones personales nos ganan y no construimos un país de paz pensando en nuestros hijos y en el futuro, estamos destruyéndolo, y eso no fue lo que fueron a hacer los soldados de Malvinas. Los soldados de Malvinas fueron a pelear por el futuro de nuestros hijos y creo que eso nos duele mucho. En esta semana de
recuerdos, que el 2 de abril sea un ejemplo de un país de pie frente a un imperio europeo pretendiendo pisotearnos, a ese país pequeño del sur, a ese ratoncito que osó morderle la cola al león británico, y no solo le mordió la cola sino que le mordió el lomo y se volvió casi sin pelo en la cabeza de los mordiscones que le metió este pequeño ratoncito sudamericano.

Que el 2 de abril sea un día de orgullo, que los argentinos estén de pie, de argentinos que en las portadas del diario, de todos los diarios del mundo, les digan acá estamos presentes y no nos dejamos pisotear, y que también sepan que los veteranos de Malvinas fuimos a la guerra por nuestra nación, no fuimos ni por el gobierno de turno ni por ningún presidente que pudiese haber venido después, fuimos por la patria. ¿Quién nos mandaba?

Que el 2 de abril sea un día de orgullo. Foto: A.S.

No teníamos la menor idea y por eso no tenemos bandera política y por eso somos hoy tal vez aquellos que deberían tomarse como modelo de amor a la patria y que hoy humildes y callados caminamos por la calle tratando de construir la patria o con nuestra palabra contarles a los chicos por qué hay que estar orgullosos de ser argentinos y por qué estar orgullosos de haber nacido en este bendito suelo, porque si tuviésemos que volver a hacerlo, lo haríamos, eso es lo más trascendente de todo. Viejos, gordos y pelados si nos vuelven a llamar, volvemos a ponernos el uniforme, a cortarnos el pelo e ir a defender a la patria.”

Luego de leer como quieren que los recordemos, no hace falta decir mucho más, solo que por favor no perdamos más tiempo y volvamos a pensar en los valores que hicieron que un día nuestro país fuera grande, y que cuando estemos en presencia de un veterano, le demos las gracias por su sacrificio y entrega.

* Lic. Alejandro Signorelli, Investigador de la Guerra del Atlántico Sur.