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"Yo tengo ideas boxeadoras": la mujer que se animó a todo

En este Día Internacional de la Mujer, la historia de vida de Salvadora Medina Onrubia, periodista, poeta y dirigente argentina con ideas adelantadas.

Salvadora Medina Onrubia, una mujer con ideas boxeadoras. Foto: Secretaría de Cultura de la Nación. 

Salvadora Medina Onrubia, una mujer con ideas boxeadoras. Foto: Secretaría de Cultura de la Nación. 

Si hubiéramos hablado de ella en otro tiempo, la habríamos llamado "la mujer de", una tradicional costumbre que hemos empezado a desarmar hace décadas y de la que sólo quedan resabios. La historia de Salvadora Medina Onrubia, poeta, periodista, militante, excede cualquier título de matrimonio, sin embargo, durante años fue recordada por haber sido la esposa del conocido periodista Natalio Botana, el dueño del diario Crítica. Pero fue ella quien se convirtió en la primera mujer en dirigir un periódico en la Argentina, entre tantas otros hechos que la tuvieron como protagonista de su vida y de la vida política argentina. Escribió en su obra de teatro más aplaudida, que tenía "ideas boxeadoras", lejos de las rosas y los bombones que otrora . no hace tan poco tiempo- se podrían asociar para el Día Internacional de la Mujer.

Sin embargo no nació ni en el siglo 20 ni el 21. Llegó a este mundo a fines del 19: el 23 de marzo de 1894, en la capital de la provincia de Buenos Aires, es decir en La Plata. A los 15 años, se hizo anarquista. Pero no sólo de ideas, sino de militancia diaria, cotidiana, la que dejó huellas. Era principios del años 20. Simón Radowitzky, fue su referente, un militante llegado de Rusia, con la que mantendría una amistad por décadas. A quien ayudaría. Como a muchas otras personas.

Dramaturga, poeta,la primera mujer directora de un diario

Medina Onrubia parirá a su primer hijo un mes antes de cumplir 18 años. Lo llama Carlos. Llevará más adelante el apellido de Botana, que lo criará como propio. En 1913, la mujer empieza su actividad literaria en Gualeguay y en medios de Buenos Aires, como la revista Fray Mocho. Se va de Entre Ríos a la ciudad de Buenos Aires y comienza trabajar en el diario anarquista La Protesta.

Pero lo conoce a Botana y empiezan un romance que les cambia la vida a ambos. En ese momento era un joven periodista, que trabajaba para una revista, que adopta a Carlos y tiene tres hijos más con Salvadora: Helvio Ildefonso, Jaime Alberto y Georgina Nicolasa.

Se casan casi pisando la década del 20. Botana funda el diario Crítica. Ella escribe, pero con un seudónimo: Dr. Brea. El presidente de facto José Félix Uriburu los encarcela a ambos y clausura el diario. Intelectuales del amplio espectro ideológico, que solían estar en la casa del matrimonio,ser parte de las grandes tertulias, reclaman la liberación, especialmente la de Salvadora, por ser mujer y madre... Pero ella en cambio, escribe una carta donde pide seguir presa.

Dice: "Señor general Uriburu, yo sé sufrir. Sé sufrir con serenidad y con inteligencia. Y desde ya lo autorizo que se ensañe conmigo si eso le hace sentirse más general y más presidente. Entre todas esas cosas defectuosas y subversivas en que yo creo, hay una que se llama karma, no es un explosivo, es una ley cíclica. Esta creencia me hace ver el momento por que pasa mi país como una cosa inevitable, fatal, pero necesaria para despertar en los argentinos un sentido de moral cívica dormido en ello. Y en cuanto a mi encierro: es una prueba espiritual más y no la más dura de las que mi destino es una larga cadena. Soporto con todo mi valor la mayor injuria y la mayor vergüenza con que puede azotarse a una mujer pura y me siento por ello como ennoblecida y dignificada. Soy, en este momento, como un símbolo de mi Patria. Soy en mi carne la Argentina misma, y los pueblos no piden magnanimidad", asegura.

Natalio Botana muere en un accidente automovilístico, Medina Onrubia pasa a a estar al frente del negocio familiar convirtiéndose en la primera mujer en dirigir un periódico.

La muerte de su marido y la mujer de Las Descentradas

Fue amiga de amiga de la poeta chilena Alfonsina Storni y del italiano anarquista Severino Di Giovanni.Siguió militando en el anarquismo, era común verla llegar en Rolls Royce a un motín, y armar bombas molotov en vestido y tacos.

Pero también supo escribir obras de teatro, como Las descentradas que se había estrenado antes de la muerte de su marido con la idea de construir un modelo de mujer alternativo a los estereotipos femeninos de la tradición literaria.“Ideas boxeadoras. Ideas que sean directos y crosses con la vida”. Las descentradas —y no las desequilibradas, como se aclara reiteradamente en el texto— tienen esas ideas pateadoras de tablero.

Son mujeres como Elvira (protagonista de la obra), y como su amiga Gloria (alter ego de Salvadora Medina Onrubia, que escribe en la ficción una novela también titulada Las descentradas). “Ovejas descarriadas” entre la burguesía, “ovejas negras” ; Medina Onrubia habla de mujeres “hogareñas”, las del “crochet simbólico”, como dice Gloria; las “sufragistas”, que reclaman para sí los mismas derechos del hombre; y las “descentradas”, que se burlan de las dos anteriores.

Onrubia escribirá también otros libros de poemas. Morirá en 1972 tras pasar sus últimos años sola y -según dicen- con cierta precariedad. Ser diferente, romper los moldes, ser descentrada tiene siempre un precio. Seguramente Medina Onrubia quiso pagarlo.

Las descentradas