¡Soy Malvinas! Con nombre y apellido
Soy el Capitán de Corbeta Guillermo Sanchez Sabarots, Comando Anfibio, es de noche y estoy desplegando mi bote neumático, voy a desembarcar al sur de Stanley y mi misión es tomar por asalto el cuartel de los Royal Marines en Moody Brooks, son las 23h del jueves 1 de abril de 1982.
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Soy el Capitán de Corbeta Pedro Giachino y hace ya varios minutos que intento convencer a los Marines atrincherados junto al gobernador Rex Hunt en su casa que depongan las armas, que no tiene sentido resistir. Tengo la misión de tomar la casa del gobernador y al gobernador sin producir ninguna baja enemiga, es algo insólito para un militar, pero debo hacerlo. Tal vez deba lanzarme al asalto para definir la situación, lo estoy pensando y creo que lo haré.
Soy el Teniente 1ro Daniel Jukic, y con las primeras luces del 1 de mayo salté a la cabina de mi Pucará en la BAM Condor, en Darwin-Goose Green, Isla Soledad. Tengo a 7 personas entre mecánicos, armeros y soldados que me están ayudando a poner en marcha mi avión. Hay alerta por ataques aéreos británicos, más temprano bombardearon el aeropuerto de Puerto Argentino, por eso tenemos que estar listos, me estoy apurando, se escuchan ruidos raros, creo que están viniendo.
Soy el Capitán de Corbeta Augusto Bedacarratz y estoy volviendo a Río Grande. Soy piloto de Super Etendard, y hace minutos gracias a la información que nos pasó Proni Leston desde su avión Neptune de reconocimiento, con el Teniente de Fragata Armando Mayora pudimos detectar y fijar un blanco en nuestro radar para luego cargarlo en el misil Exocet que cada uno
llevamos debajo del ala derecha. Los lanzamos sin problemas y ahora volvemos, Dios sabrá si le pegamos a algo.
Soy el Alferez Guillermo Dellepiane, me dicen el Piano y estoy volviendo de mi primera misión de guerra. Soy parte de una escuadrilla de A4-B Skyhawk y atacamos a dos barcos británicos. Creemos que algunas de nuestras bombas hicieron impacto y escuchamos explosiones a nuestras espaldas. Ahora estoy muy nervioso porque estoy en el medio del mar austral y veo que mi indicador de combustible baja de manera alarmante. Seguro me dieron y tengo algún agujero. Estoy llamando desesperado a la Chancha (el Hércules reabastecedor) para que me venga a buscar. “Dale pendejo!! Con fe que llegás!!” me dicen, pero no sé si voy a lograrlo.
Soy el Teniente Roberto Estevez, estoy al mando de una sección del Regimiento de Infantería 25. Me siento un privilegiado por defender a mi Patria, y estoy dispuesto a todo. Me acaban de ordenar que vaya a Darwin Hill a brindar apoyo a los hombres del Subteniente Peluffo que están soportando un ataque feroz de la Cia A del Para 2, los paracaidistas británicos. Estoy alistando a mi gente, voy a enfrentar con mi sección a una Compañía entera. No se si vuelvo, pero sí sé que guiaré a mi gente a la gloria.
Hicieron falta 40 años para que honremos a nuestros héroes y descubramos que los veteranos están entre nosotros. Es momento de decirles gracias y abrazarlos.
No perdamos más tiempo!
* Lic. Alejandro Signorelli, Investigador de la Guerra del Atlántico Sur.




