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Los caminos de la vida no son como yo esperaba

Hola amigos de MDZ Online, hoy quería hablarles sobre la importancia de nuestro crecimiento personal. Carlos Tantucci, consultor psicológico, nos plantea este interesante desafío para plantearnos en nuestras vidas.
Debemos invertir tiempo en nuestro crecimiento interior. Foto: Gentileza: Blogspot.
Debemos invertir tiempo en nuestro crecimiento interior. Foto: Gentileza: Blogspot.

El desarrollo personal nos impulsa a mejorar la calidad de vida, y contribuir a la realización de sueños, metas y aspiraciones.
Se trata de enfrentarnos a los desafíos de la vida y para ello debemos tener en cuenta algunos parámetros para lograr este crecimiento. Primero saber que debemos invertir tiempo en nuestro crecimiento interior, teniendo en cuenta que, no solo será para nuestro bien sino también para todo el entorno que nos rodea.

Para hacerlo, deberíamos abandonar las limitaciones, o mandatos, que fueron creados, adoptados, inculcados por otros o por nosotros mismos y reemplazarlas con pensamientos que potencien una conducta positiva y adaptable. Pararnos un momento, revisar la pesada mochila que llevamos y deshacernos de lo que ya no sirve. "Nuestra vida expresa el resultado de nuestros pensamientos dominantes". – Soren Kierkegaard-

Tener conocimiento de nuestras debilidades y fortalezas, de nuestros talentos, porque estos son los fundamentos de lo que somos. A veces, en ocasiones, solo nosotros podemos darnos cuenta de lo que nos afecta y motiva. Darnos cuenta, tener conciencia de nuestras propias limitaciones, ser un maestro de nosotros mismos. Tomar consciencia de cuáles son nuestros valores, que queremos llegar a ser, y comprometernos con nosotros mismos para promover los cambios necesarios para conseguirlo. Y cuando no nos damos cuenta, cuando no somos conscientes, será necesario pedir ayuda.

Cuando será necesario pedir ayuda.

No te olvides, que somos lo que pensamos que somos. Identificar cada una de nuestras emociones tanto positivas como negativas, y no se trata de saber controlar completamente las emociones, sino de reconocerlas y saber ajustarlas a nuestra estabilidad mental.
Aceptar los cambios, ser flexibles, que no es renunciar a nuestro fuero íntimo, sino a tener una mente abierta hacia los otros, sin juzgar, y ser empáticos. La fuerza interior, paran direccionar e intensificar nuestros objetivos personales.

Esta fuerza interior puede ayudarnos a salir airosos, nos ayuda a evolucionar como personas y seguir creciendo mientras sorteamos los obstáculos con mayor eficacia. Tener un plan de acción, sabiendo lo que es importante para nuestra felicidad y bienestar.
De nada sirve querer transformarnos si no hacemos nada para cambiar. Ahora bien, sabemos que las metas pueden ir cambiado, por eso ir paso a paso para lograr la transformación. Nuestro objetivo debe ser mejorar la calidad de vida y contribuir a la realización de nuestros sueños y nuestras aspiraciones.

Valorarnos en todos nuestros atributos intelectuales, y espirituales, para poder utilizar nuestras capacidades a pleno y todo nuestro
potencial en la vida personal. Cuidarnos física, mental, psicológica, y emocionalmente, cuidar nuestras relaciones sociales, con la familia, con amigos, compañeros, etc... Comenzar un proceso de desarrollo personal, es conocernos en todos los aspectos de nuestra vida, debemos lograr tener conocimiento de nuestras carencias, pudiendo determinar dónde están los desafíos, a
efectos cambiar aquello que nos afecta, y afecta al entorno, y así hacer lo necesario para obtener nuestro bienestar y crecimiento
personal…

Saben que los cuentos sirven para dormir a los niños y despertarnos a nosotros, los grandes…

El bambú japonés

El Bambú Japonés

 

"Hay algo muy interesante que sucede con el bambú japonés y que nos enseña una importante lección. Cuando un cultivador planta una semilla de este árbol, el bambú no crece inmediatamente por más que se riegue y se abone regularmente. De hecho, el bambú japonés no sale a la superficie durante los primeros siete años. Un cultivador inexperto pensaría que la semilla es infértil, pero sorprendentemente, luego de transcurridos estos siete años, el bambú crece más de treinta metros en solamente seis semanas.

¿Cuánto podríamos decir que tardó realmente en crecer el bambú? ¿Seis semanas? ¿O siete años y seis semanas? Sería más correcto decir que tardó siete años y seis semanas. ¿Por qué? Porque durante los primeros siete años el bambú se dedica a
desarrollar y fortalecer las raíces, las cuales van a ser las que luego de estos siete años pueda crecer tanto en solamente seis semanas. Además, si en algún punto en esos primeros siete años dejamos de regarlo o cuidarlo, el bambú muere".

Te invito a que pienses en cuáles son tus objetivos más ambiciosos, aquellos que siempre soñaste con lograr, y que evalúes las acciones que estás emprendiendo día a día para conseguirlos…

“Hay dos maneras de difundir la luz: ser la lámpara que la emite, o el espejo que la refleja.” Lin Yutang

* Carlos Daniel Tantucci - Consultor psicológico. productor y conductor del programa “Compartiendo Vida”, por FM "PARROQUIAL" 105.1