La cruda realidad que visibilizó el nene de 11 años asesinado en Rosario
El problema del narcotráfico en la provincia de Santa Fe sigue cobrando visibilidad. Este fin de semana se dio a conocer la muerte de un niño de 11 años que quedó entre medio de una balacera en el barrio Los Pumas de la ciudad de Rosario. Los vecinos de la zona y familiares de la víctima se reunieron para atacar a un supuesto búnker narco. Este lunes la policía detuvo a un hombre y a sus dos hijos, aparentemente responsables del asesinato. MDZ Radio dialogó con José Graells, periodista corresponsal en Santa Fe sobre la compleja situación social que se vive en dicha ciudad.
“Rosario es una ciudad partida, que crece en altura con esos edificios esplendorosos que mira hacia el Río Paraná, pero también es el de las casitas bajas. Los familiares del niño asesinado dijeron que estaba en la calle a las 2 de la mañana porque era el momento en el que podía jugar, ya que la casa en la que vivía era de chapa y no se puede respirar cuando hace calor”, relató el periodista.
Graells remarcó que a pesar de que hoy los medios de comunicación toman lo que está pasando, "esto no es nuevo”. “El año pasado se superaron los récords de homicidios, fueron en total 287. Se fueron superando estratos de niveles de violencia”, agregó.
Con respecto al ataque de los vecinos de la zona al posible búnker narco, el periodista sostuvo que la gente que vive en dichas zonas “sabe que hace cada uno, como trabaja, existe un hartazgo, una rebelión popular”. “Mientras esto pasaba en la misma ciudad a algunas cuadras, era asesinado un vendedor de autos, en plena tarde. Este es el estado de situación de la ciudad de Rosario”, dijo.
El periodista remarcó que con la trascendencia de estos acontecimientos, se han multiplicado más hechos de este tipo en las calles. Frente a los pedidos de ayuda de la provincia de Santa Fe, que incluyen 3 años de gestión de Omar Perotti y el paso de 4 ministros, Graells indicó que las fuerzas federales no han desembarcado como la situación parece ameritar.
“Los pedidos que se vienen haciendo no se escuchan a nivel nacional. Uno es el de mayor respaldo en cuanto a la cantidad de personal en la ciudad de Rosario y el otro con respecto a la capacidad de la Justicia Federal”, expresó.
En este sentido, el periodista explicó que habitualmente lo que ocurre es que las bandas terminan detenidas no por delitos vinculados al narcotráfico, sino por delitos provinciales, como balaceras u homicidios.
“Hoy no alcanza con detener a los delincuentes, porque se siguen sosteniendo las bandas que se enfrentan a tiros, y se mantienen los negocios por dentro de los sistemas penitenciarios, ya sean federales o provinciales. La manzana cada vez está más podrida, y son muchos los actores que intervienen y que hacen que este estado de podredumbre sea cada vez más visible. El año 2022 terminó con 9300 personas privadas de su libertad, un informe indica que a partir de 2008 hasta el año pasado creció un 140%”, cerró.



