Financiamiento Educativo: un anuncio poco creíble
En el marco del discurso de apertura de las sesiones ordinarias del Congreso, el presidente Alberto Fernández, hizo un anuncio en materia educativa que resulta, por lo menos, desconcertante.
Prometió presentar un proyecto de ley para ampliar el financiamiento educativo y llevarlo del actual 6% del PBI al 8% en 10 años.
Sin embargo, es muy probable que, aunque se concrete la ley, este hecho no se cumpla y, como tantos otros, quede solo como una conquista de papel, y en los hechos no produzca ninguna mejora. Muchísimos argumentos podrían fundamentar semejante escepticismo, pero enfoquémonos en los dos que contradicen abiertamente la promesa del presidente.
En primer lugar, todavía no se ha logrado sostener el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Educativo que establece que el 6% del PBI debe destinarse a sostener la Educación. Según el relevamiento que hizo el Observatorio de Argentinos por la Educación, desde el año 2005 en que se aprobó la ley, esta meta se cumplió solamente en dos oportunidades: en 2013 y 2015. En otras palabras, ni el mismo presidente que propone ampliar el financiamiento fue capaz de cumplir con la meta vigente.
En segundo lugar, porque el presupuesto 2023, aprobado en noviembre del año pasado, prevé un recorte en educación del 15,5%, contra el 6,8% de la contracción presupuestaria total planificado por el Ministro de Economía, Sergio Massa.
“Cuando quieran ver por donde va un gobierno, miren la política educativa”, afirmó Alberto Fernández antes de anunciar la Ley de Expansión e Inversión Educativa.
¿En qué quedamos? ¿Miramos la realidad o seguimos aplaudiendo el relato?