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La dura realidad de los empleados gastronómicos de la Arístides

El fuerte ataque que sufrió la joven moza mendocina provocó una gran conmoción en la sociedad que visibilizó la precarización laboral en el rubro. Desde Uthgra denunciaron falta de controles y cumplimiento de las leyes laborales por parte de los empleadores.

Este mediodía la calle Arístides Villanueva fue el epicentro de una protesta en reclamo de la precarización laboral que sufren los empleados gastronómicos. El ataque que recibió esta semana una joven moza mientras trabajaba en un conocido bar de esa concurrida arteria de la Ciudad de Mendoza, dejó al descubierto una serie de falencias que incluyen no solamente las irregularidades en cuanto a las condiciones laborales de los empleados sino también los problemas de seguridad y la escasa presencia policial.

MDZ dialogó con Emiliano Tejada, representante gremial de Uthgra Mendoza (Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina) quien advirtió: "El 80% de los empleados gastronómicos está en negro. Queremos erradicar la violencia. No vamos a seguir naturalizando que el maltrato sea parte de todos nuestros días.

La protesta tuvo lugar en la calle Arístides Villanueva. Foto: Andrea Ginestar/MDZ

"Necesitamos ART y Obra Social, en esta misma calle esta noche se esperan más de 6.000 personas y un trabajador gastronómico se le pagan 300 pesos la hora...Estamos cansados de ser siempre el último escalón del piso, queremos que la primera inversión de todos los empleadores gastronómicos seamos los trabajadores que somos los que generamos los ingresos, damos el mejor servicio del país y queremos que sea remunerado", agregó ante la mirada atenta de los comensales que ocupaban las mesas de los locales gastronómicos.

El local donde tuvo lugar la agresión a la moza. Foto: Andrea Ginestar/MDZ

El caso

Cerca de las 3.30 del martes 14, en el local Maldito Perro, ubicado en Arístides Villanueva 135, una moza de 21 años atendía varias de las mesas con clientes. En una de ellas, y debido al estado de alcoholización que habrían tenido los acusados, a la joven le recomendaron retirarles los vasos de vidrio y colocarles de plástico, ante algún tipo de conflicto que pudiera surgir. 

Fue precisamente esto lo que enfureció a estos sujetos, que no querían entregar los vasos. Se pararon de las sillas y discutieron con la moza, hasta que uno de ellos la empujó y el otro le reventó el vaso en la cara. 

Agustina (21) se encontraba en negro hace tres meses, es decir, su trabajo no estaba registrado, por lo que no tenía ninguna obra social brindada por su empleador para poder afrontar los gastos médicos, sin embargo, desde Uthgra explicaron que el representante legal del local gastronómico donde tuvo lugar la agresión, aseguró que los gastos médicos correrán a cuenta de los empleadores.