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En sólo cuatro horas llovió más de un tercio que el promedio anual en Mendoza

La tormenta de este este miércoles por la noche fue un ejemplo concreto de las consecuencias del cambio climático. Si bien se espera una temporada más seca y calurosa a lo normal, la intensidad de la lluvia expuso la existencia de fenómenos estrepitosos y extremos.
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Casi al anochecer de este miércoles una intensa tormenta se hizo sentir principalmente en gran parte del Gran Mendoza y el Valle de Uco y ocasionó que se cayeran árboles, que se inundaran calles y viviendas y que se produjeran derrumbes en sectores puntuales de territorio. También hubo una emergencia como consecuencia del impacto de un rayo que cayó cerca de una mujer que debió ser asistida. Incluso, el aguacero provocó que los ríos y arroyos que abastecen de agua a la provincia arrastraran tanto barro y piedras, que el sistema de potabilización y suministro del recurso vital se vio afectado una vez más.

Pero además, el fenómeno climático llamó la atención por la cantidad de lluvia que en menos de cuatro horas cayó de manera estrepitosa, en algunos sectores acompañada de granizo. De acuerdo a los registros del observatorio meteorológico ubicado en el parque General San Martín, entre las diez de la noche del miércoles y las 2 de la madrugada de este jueves 16 de marzo, se acumularon 49 milímetros de agua de lluvia. En tanto que en la estación que se encuentra en la zona del Aeropuerto Internacional El Plumerillo, los datos dan cuenta de 17 milímetros de agua caída solo en ese momento en ese sector. 

Lo cierto es que tomando como referencia solo el valor registrado en el sector de parque, las mediciones muestran que solo en ese momento llovió un tercio del promedio anual, que es de 120 milímetros de agua acumulada. Pero además, los datos dan cuenta que en la noche del miércoles los mendocinos tuvieron en unas horas más agua de lluvia al que es habitual para el mes de marzo, un período de transición hacia la temporada de otoño.

Promedio mensual excedido

El meteorólogo Fernando Jara explica en este sentido que lo normal que precipite en la provincia en marzo es de 45,7 milímetros en promedio. "La precipitación ha sido abundante; hubo núcleos de tormenta con un desarrollo vertical importante", evalúa Jara y profundiza que desde las 18 horas estos núcleos de tormenta comenzaron a formarse sobre todo en la zona de Agua del Toro (San Rafael) y Pareditas (San Carlos) y luego de trasladaron hacia el anochecer hacia el Valle de Uco y el Gran Mendoza.

La tormenta ocasionó la caída de árboles, casas anegadas e inundaciones en las calles. 

Como consecuencia de la tormenta, el personal de Defensa Civil realizó 131 intervenciones de manera de atender la emergencia de las familias que vivieron la inundación de sus casas y asistir a las personas que se vieron afectadas por la caída de ramas y/o árboles. La fuerza con la que cayo el agua es un ejemplo concreto de aquello que se postula en la teoría en relación a las consecuencias del proceso de cambio climático y calentamiento global, de los cuales Mendoza no queda exenta y de hecho, los expertos hacen visible esta situación.  

"El cambio climático existe y eso repercute en los pronósticos del tiempo a corto plazo en relación a la tendencia de cinco a siete días. Con este fenómeno de lluvia estaríamos dentro de una anomalía dentro de los normal", destaca Jara y aclara que ha habido en el último período episodios climáticos drásticos, con extrema intensidad y cuyos niveles de acumulación de agua superan los promedios habituales. Todo, en suma, es la prueba de estos procesos. 

De hecho, las previsiones del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) indican que durante del trimestre  que incluye a los meses de marzo, abril y mayo de 2023, las temperaturas serán mayores a lo normal en un 45%, en tanto que las precipitaciones generales serán, en promedio, un 45% menos. Esto significa, que se espera una temporada más calurosa y seca a lo habitual en Mendoza, pese a la existencia de eventos climáticos intensos, como en este caso, en que llovió en cuatro horas más que en todo el mes de marzo.

Alivio hacia el fin de semana

Según las previsiones meteorológicas, la inestabilidad se extenderá hacia la noche de este jueves. Inclusive las probabilidades de que los termómetros marquen una temperatura mínima de 19 grados centígrados y una máxima de 32, son grandes. Así, el calor y la humedad, sobre esta transición hacia el otoño persistirán al menos, hasta el fin de semana.

“Para hoy se espera que siga la inestabilidad hacia la noche y el viernes la nubosidad será variable, con un leve descenso de la mínima, que será de 19 grados. La máxima para el sábado será de 30 grados centígrados”, puntualiza Jara y  aclara que a medida que se acerque el fin de semana ingresara a Mendoza viento de sur, que dará lugar a un alivio, aunque de manera moderada.

Así, hacia el sábado, la mínima rondará los 18 grados centígrados, en tanto que la máxima podría trepar a los 27 grados centígrados. La tendencia a la baja en la temperatura seguirá el domingo, cuando la mínima sea de 16 grados centígrados y la máxima de 25 grados.