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La conmovedora historia que rodea a cinco generaciones de ballenas

A través del Programa de Investigación Ballena Franca Austral confeccionaron el “árbol genealógico” de una familia de ballenas que hace más de 50 años frecuentan la Península Valdés, en la provincia de Chubut.

El Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) informó en su página oficial que, a través del Programa de Investigación Ballena Franca Austral y gracias a la investigación de sus archivos fotográficos -con la técnica de fotoidentificación-, lograron armar el árbol genealógico de una familia de ballenas compuesta por cinco generaciones que hace 50 años frecuentan los golfos de la Península Valdés, ubicada en la provincia de Chubut.

“Durante la temporada 2022 nos reencontramos con Paciencia, integrante de una familia de ballenas de la que conocemos cinco generaciones. Paciencia es bisnieta de la ballena N° 71, nieta de Antonia, hija de Docksider y hermana de Espuma. Anteriormente fue registrada cuando se le colocó un dispositivo satelital durante la temporada 2019 del proyecto Siguiendo Ballenas ”, señalaron en la web.

La ballena número 71, incorporada de esa forma al catálogo de individuos foto-identificados, fue vista por primera vez en la Península Valdés durante el año 1973 por el doctor Roger Payne, y dos años más tarde la reconocieron junto a su cría, que denominaron Antonia.

El árbol genealógico familiar de la ballena número 71.

Además, gracias a los relevamientos de fotoidentificación realizados por el Instituto de Conservación de Ballenas, saben que Antonia fue madre de -al menos- 8 crías, una de las cuales es Docksider. Ésta dio a luz a Paciencia en 2008, quien forma parte de una nueva camada de ballenas, junto a sus hermanas identificadas como Espuma y Luna.

Paciencia fue vista en 2019 con su hijo Aconcagua y, hace algunos meses, junto a otra cría, es decir, la quinta generación de descendientes. Uno de los datos llamativos que observaron fue que ambas portan una coloración morfogris, algo frecuente en la familia de la ballena número 71.

"Gracias a este reencuentro con Paciencia, pudimos saber que la familia de la ballena N° 71 sigue creciendo ya que se encontraba en el Golfo San José con cría, acompañada por un hermoso ballenato morfogris", escribieron desde el Instituto de Conservación de Ballenas.

Paciencia fue avistada junto a su cría en el Golfo San José. Foto: Nicolás Lewin / Instituto de Conservación de Ballenas

Fue la bióloga Camila Muñoz Moreda, parte del equipo de fotoidentificación del ICB, quien realizó este hallazgo y compartió su experiencia en la web oficial del instituto: “Desde la playa vimos a lo lejos unos soplos. Al observar los registros fotográficos a través de la pantalla, confirmamos que se trataba de dos madres con sus crías, una de ellas morfo-gris. Por la forma particular de la mancha de una de las madres, pensamos que podría ser Paciencia”.

Fue a partir de las fotografías que comenzaron la búsqueda en el catálogo de fotoidentificación de ballenas, para poder compararla con las imágenes de Paciencia. "A partir de los detalles del patrón de callosidades y de las manchas dorsales entre las fotos del catálogo y las recientemente tomadas, todo coincidía a la perfección: se trataba de Paciencia acompañada de un nuevo ballenato morfogris", señaló con efusividad.

"La alegría de estos reencuentros es tan inmensa que lo que uno más quiere es compartirlo con el resto del equipo”, agregó.