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El antiguo oficio que vuelve por la suba de precios

Debido a los altos costos que implica comprar un nuevo calzado, ha aumentado la demanda en las zapaterías mendocinas.
Por lo general, un arreglo depende del tamaño de la zapatilla. Foto: Shutterstock
Por lo general, un arreglo depende del tamaño de la zapatilla. Foto: Shutterstock

La situación económica actual ha llevado a que los precios de las zapatillas y zapatos hayan aumentado significativamente. Actualmente, es difícil encontrar un par original que esté a menos de $20.000, por lo que ha surgido un antiguo oficio que se había quedado en el tiempo: los zapateros

Debido a los altos costos que implica comprar un nuevo par de calzado, ha aumentado la demanda en las zapaterías. Esto lo confirmaron varios zapateros de la provincia. "En los últimos años, ha aumentado la consulta y las ventas porque los precios de los calzados se han disparado", explicó Marcelo Martínez, dueño de una zapatería en Guaymallén. Además, comentó que este oficio ha evolucionado debido al consumo de la gente: "Antes el zapatero trabajaba lo que era zapato de cuero y nada más, pero desde hace unos 5 años la mayoría de los arreglos son zapatillas, el oficio va cambiando porque ahora pocas personas usan zapatos". 

Por lo general, un arreglo depende del tamaño de la zapatilla, pero se debe tener en cuenta el largo y el ancho, es decir el talle. Pero los más comunes son aquellos relacionados con los arreglos del "empeine" que pueden llegar a costar hasta $4.000, el cambio de suelas, que se ubica entre los  $5900 y $6.000, y el más común, los "refuerzos". "Por lo general las zapatillas, estas que son deportivas, suelen tener agujeros cerca de los dedos o los metatarsos, entonces la gente viene y pide hacerle un refuerzo por dentro, esto suele costar unos $1.500", comentó Juan Reta. 

El oficio del zapatero ha evolucionado

Estos servicios suelen ser duraderos, pero Martínez explicó que todo depende del uso que se le da. Un cliente de Reta habló sobre la reparación de calzados. "Suelo cambiar las zapatillas cada 5 años, porque las cuido bien, así me enseñaron a mí. De vez en cuando se rompe algo y lo traigo acá (zapatería de Reta) pero por lo general vengo cada 2 años, los arreglos son duraderos", comentó Sergio Amieba. 

El capitalismo necesita un mayor consumo

Marcelo es zapatero hace 20 años y comentó que con el paso de los años, las zapatillas dejan mucho que desear: "Yo veo que la calidad es menor, son menos resistentes y durables, por más que sean de las primeras marcas la calidad es mala y se rompen con facilidad". 

Una de las principales causas de la poca durabilidad de los nuevos calzados se debe a la "obsolescencia programada". Esto ocurre cuando un fabricante diseña un producto con la intención de que se vuelva obsoleto o inútil después de un cierto período de tiempo. La idea de esto es que los consumidores tendrán que comprar un nuevo producto cuando el anterior deje de funcionar. 

En su libro "La historia de las cosas", Annie Leonard sugiere que la "obsolescencia programada" es un problema que afecta a las personas y que degrada al medio ambiente. Quizás los zapateros no lo sepan, pero su oficio puede llegar a ser un verdadero problema para la sociedad consumista.