La tentación por los dólares y el riesgo de una inversión que no rinde
La demanda de alquileres temporarios es una tendencia que cada vez suma más adeptos a nivel nacional. Las grandes ciudades fueron las primeras en incorporar estas opciones de alojamiento que, a nivel mundial son las más solicitadas, sin embargo, más allá de los beneficios existen algunas dificultades que desalientan a quienes piensan invertir para transformar sus viviendas en un alquiler temporario.
Durante los últimos meses se observó un aumento en la cantidad de viviendas que eran ofertadas para alquiler temporal. Algunos propietarios que arrendaban sus viviendas de forma tradicional cambiaron el sistema para sumarse al grupo que ofrece alquileres diarios a turistas. Entre los motivos de esta "migración" mencionan los márgenes de ganancias cada vez menores sumado a la incertidumbre política y económica que hay en Argentina como condicionantes a la hora de tomar la decisión de modificar el formato de alquiler de las mismas para tener los dólares en mano.
"De cada 10 inmuebles que se alquilaban en contratos tradicionales comunes dos migraron al alquiler para turismo o temporario", expresaron fuentes vinculadas al sector.
Durante el 2023 se registró un crecimiento aproximado del 20% en la cantidad de viviendas que se ofrecen para alquiler temporario según las cifras que se observan en el mercado a nivel nacional y cada vez hay un mayor contraste con el alquiler tradicional donde la escasez de viviendas se agudiza.
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El ¿negocio? de los alquileres temporarios
Según la información proporcionada por distintos prestadores, los alquileres temporarios dejan en promedio entre 20 y 120 dólares diarios según los servicios ofrecidos y ubicación de la propiedad. En pesos argentinos serían valores que van desde los 12 mil pesos a 85 mil pesos aproximadamente mientras que la cifra de un alquiler tradicional es cercana a los 300 dólares mensuales.
Los propietarios que ofrecen sus viviendas de forma temporal, coincidieron en que desde hace unos meses la demanda bajó y vinculan la situación a un aumento exponencial de la oferta. "El mercado está saturado de alquileres temporales. En el caso de Airbnb las tarifas se cobran en dólares pero son grupos super reducidos que administran acá en Mendoza, debe haber cinco o seis administradores que se encargan de eso pero en general todos lo hacen de forma paralela", expresó un propietario y agregó: "En su mayoría son ciudadanos extranjeros o tienen cuentas en otro lado, entonces te administran los departamentos y te dan directamente la plata en dólares".
Otro de los aspectos que mencionan los referentes del sector son los costos fijos que deben afrontar para tener las propiedades disponibles. "Tenemos gastos fijos de Netflix, internet, luz, gas, agua, expensas, lavandería, limpieza...por eso es un poco mas rentable si lo haces en tu propia casa, alquilando, por ejemplo, una habitación. A eso hay que sumar que los administradores te cobran el 20 % del alquiler o más... me han llegado a pedir 35% mientras que para el caso de las publicaciones exclusivas en redes, el importe es del 10%", contó una propietaria.
El impacto en el mercado locativo
Al ser consultados sobre el impacto de la migración de contratos tradicionales a alquileres temporarios, desde el Colegio de Corredores Inmobiliarios destacaron que "entre los inmuebles que emigraron a la venta e hicieron caer la oferta el 40%, más los que emigraron al alquiler de temporario turístico, hoy existe prácticamente un 55% menos de oferta en el mercado locativo".
"Muchos inmuebles han ido al segmento de alquiler temporal pero nosotros no nos animaríamos a decir que es una tendencia. El que tiene una propiedad para alquilar la tiene para asegurarse una renta por lo general y prefiere cierta estabilidad. Armar un inmueble para el alquiler temporario implica que tiene que estar en buenas condiciones y en una zona buena para el turismo", explicaron desde Inmoclick.
En ese sentido, algunos propietarios que comenzaron a ofrecer sus viviendas como alquileres temporales manifestaron que la inversión inicial para acondicionar el inmueble ronda el millón de pesos pero puede superarse depende de la calidad de los materiales e insumos que se ofrezcan.
"No nos alerta la situación ni consideramos que esté afectando al mercado locativo tradicional. Es cierto que la persona que tenía un inmueble en la Quinta Sección y le sacaba 70 mil pesos con un Airbnb, le puede hacer el 600 por ciento pero es un segmento muy reducido. En el caso de las casas en Luján de Cuyo (Vistalba y Chacras de Coria) optan por ese tipo de alquiler durante el verano pero en el invierno tienen la propiedad parada", agregaron.
"Cada 10 inmuebles que se alquilaban en contratos tradicionales comunes dos migraron al alquiler para turismo o temporario. Estamos viendo que hay mucha gente que emigró ese tipo de unidades al alquiler turístico y por ubicación no les están dando los resultados que esperaban. En eso hay muchos que decidieron hacerlo sin asesoramiento o sin conocer cómo funciona ese mercado, los amoblaron y resulta después que se encuentran con que les cuesta alquilarlos porque por ubicación o ciertas comodidades que busca el turismo no cuadran dentro de ese perfil", expresó Estanislao Puelles Milán, titular del Colegio de Corredores Inmobiliarios de Mendoza.


