Gripe del loro: cómo prevenirla y cuáles son los síntomas que deben encender un alerta

Gripe del loro: cómo prevenirla y cuáles son los síntomas que deben encender un alerta

Especialistas en enfermedades respiratorias advirtieron por el riesgo que implica la presencia un cuadro clínico asociado a la psitacosis en personas que han tenido contacto con este tipo de aves.

MDZ Sociedad

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La internación de cuatro personas en la ciudad de Rafaela, Santa Fe, con un diagnóstico de psitacosis puso en los últimos días el foco en esta enfermedad, también llamada “gripe del loro”.

La psitacosis es una enfermedad causada por una bacteria llamada Chlamydia psittaci, que se transmite a los seres humanos solamente a través de aves infectadas, principalmente de loros, cotorras, canarios y palomas. Las aves eliminan dicha bacteria al medio ambiente a través de fluidos corporales como secreciones oculares, excrementos secos, secreciones respiratorias y polvo de las plumas.

Estas secreciones al secarse permanecen en el aire y son aspiradas por las personas, que de esta forma se infectan. De ahí la importancia de evitar contacto con aves de procedencia no conocida y mantener el cuidado adecuado de las aves propias.

Esta enfermedad comienza con síntomas similares a un cuadro de tipo gripal, como fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular, tos, perdida de apetito, dolor de garganta. En casos más graves, cuando avanza hacia una neumonía, pueden aparecer síntomas como falta de aire e intensificación en la tos, y algunos pacientes padecen síntomas gastrointestinales como diarrea, nauseas o vómitos.

¿Cómo es el diagnóstico y tratamiento?

"Es importante que, si alguien tiene un cuadro como el descrito, avise al médico sobre el contacto o nueva incorporación de un ave en su entorno, para poder tomar las medidas correspondientes porque no se lleva a cabo un tratamiento convencional como para otras neumonías, sino que es un tratamiento específico para este tipo de neumonía", explicó el doctor Alejandro Chirino, de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria.

La sospecha se fundamenta en la presencia del cuadro clínico descripto en una persona que ha tenido contacto con aves en las 2 semanas previas al inicio de los síntomas. De ahí la importancia del médico en investigar el contacto y del paciente en referirlo.

En tanto, según detallaron desde la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria, el período de incubación se estima entre unos 5 a 15 días desde la exposición a la bacteria y es clave tener en cuenta que el contagio puede suceder incluso aunque el ave no muestre síntomas de enfermedad.

"Si bien este grupo de bacterias es difícil de aislar en los cultivos celulares comunes, existen pruebas serológicas para determinar su existencia, dado que detectan los antígenos y los anticuerpos contra la bacteria en sangre y en muestras de secreciones respiratorias o gastrointestinales", agregó Chirino.

"El tratamiento consiste en antibióticos específicos para esta bacteria, con lo cual la mayoría de los casos resuelven favorablemente. Sin embargo, algunos pacientes pueden presentar una neumonía grave y necesitar internación e incluso asistencia respiratoria, sobre todo en personas mayores o que padezcan comorbilidades", subrayaron los especialistas.

Recomendaciones:

  • No capturar aves y pájaros silvestres, ni comprarlos en la vía pública
  • Mantener las aves en lugares ventilados y con espacio suficiente, sin hacinarlas
  • Alimentar a los pájaros correctamente y mantener las jaulas limpias
  • No permanecer largos periodos en habitaciones cerradas donde haya aves
  • No introducir aves recientemente capturadas o compradas sin certificado sanitario en jaulas donde ya hay otras aves
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