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Se perdió mi perro: ¿es curable el síndrome de disfunción cognitiva?

La vejez nos llega a los humanos y también a los animales. Es importante conocer sus manifestaciones en estos últimos, para estar atentos a su desarrollo. Aquí, el aporte del médico veterinario Juan Martín Molinari.
No sólo los seres humanos envejecen, con lo que acarrea. Foto: Arbor.
No sólo los seres humanos envejecen, con lo que acarrea. Foto: Arbor.

El síndrome de disfunción cognitiva canina (SDC), es "una enfermedad prevalente en perros que exhiben síntomas parecidos a los se muestran en humanos con demencia senil o enfermedad de Alzheimer". 

Se denomina “síndrome” porque es un conjunto de signos y síntomas que caracterizan un cuadro clínico específico que presentan los animales al envejecer, también conocido como demencia senil canina. 

Este síndrome produce cambios degenerativos en el cerebro que conllevan a un mal funcionamiento mental de los perros y se manifiesta con las siguientes señales: 

    • pierden su orientación en lugares que siempre han sido de su conocimiento (familiares);
    • no pueden sortear obstáculos;
    • disminuyen el interés por las caricias o contacto;
    • van perdiendo la respuesta a diferentes estímulos sensoriales (sonoros, visuales);
    • deambulan durante las noches;
    • manifiestan ansiedad por separación de los humanos convivientes;
    • frecuente vocalización (aullidos, quejas);
    • apatía o indiferencia al medio ambiente;
    • permanecen con la mirada fija hacia la pared durante prolongados períodos de tiempo.

Es muy importante que la progresión de esta enfermedad sea lo más llevadera posible para el paciente, con el fin de disminuir el estrés que genera .

¿Qué podemos hacer? 

Lo más importante es consultar al médico veterinario de confianza, que evaluará el tratamiento a seguir. En primer lugar, realizará un examen clínico detallado de su condición física y mental acompañado de análisis complementarios de orina y de sangre.

Una vez realizado estos exámenes, el profesional ajustará un tratamiento farmacológico para tal fin (psicotrópicos) encaminado a reducir la ansiedad que pueda padecer el canino adulto mayor.

El entorno en que vive es muy importante; por lo tanto, una gran ayuda es conservar cierto orden en el hogar para evitar obstáculos en su camino.

Se debe mantener una rutina fija en el horario de alimentación.

También importa evitar cambiar de lugar objetos de la casa, para disminuir confusiones y problemas de tránsito.

Estos detalles ayudarán a tu mascota para que su vida sea más agradable con el aumento de confort y disminución de los efectos indeseados (golpes, caídas, etc). 

No existe la cura para el síndrome de disfunción cognitiva; por lo tanto, exigirá una gran empatía y responsabilidad de sus humanos convivientes en conjunto con el Veterinario, para  ayudarlos en esta etapa tan difícil y sensible que todos experimentamos;  la vejez. 

Juan Martín Molinari, médico veterinario 2615183703.