Fiesta Nacional del Sol: un carrusel sin reinas, ni regalos lanzados
Este viernes en la Fiesta Nacional del Sol se vivió una nueva jornada, la cuarta, que convocó a alrededor de 200 mil personas a lo largo y ancho del predio, además de sumar a 12.000 en la calle lindera al Costanera Complejo Ferial en donde se realizó el carrusel.
Este evento, un clásico en la fiesta sanjuanina, tuvo la particularidad que por primera vez no tuvo ninguna reina/representante/soberana representando a cada uno de los 19 departamentos.
El mote de “reina” fue cambiado por “representante” en la edición 2020 y este año se tomó la decisión de eliminar directamente esta figura. “Me parece lo mejor”, “hay que modernizarse” o “habría que adaptarla, pero debería seguir”, fueron algunas exclamaciones de vecinos que se acercaron al corsódromo a ver el paso de los carros.
Lo cierto es que el desfile de los carros recorrió, a lo largo de 1000 metros, la calle en la cual miles de lugareños y turistas se disponían a ver el paso del Carrusel del Sol. Con sillas, que tenían un valor de $300 para donar a distintas asociaciones, gradas y gente de pie, durante casi dos horas se mostró un gran despliegue artístico y escénico.
La temática de esta edición de la Fiesta Nacional del Sol fue “Conectados” por lo que cada carro mostró sus recursos naturales, el paisaje, el trabajo, el arte y las tradiciones de cada departamento, en los casos que era posible, de una manera tecnológica.
Entre los carros también desfilaron agrupaciones de danza, murgas, payasos, números artísticos muy divertidos, destacándose “Cupido” y la Copa del mundo. Esta última fue una gran protagonista de la escena ya que por los altoparlantes la canción “muchachos, ahora nos volvimos a ilusionar” fue moneda corriente como así también distintas agrupaciones tuvieron guiños y gestos para con la Selección Argentina.
Lo cierto es que la ausencia de una representante en los carros no fue notoria ya que cada carro tenía una temática, en algunos casos muy bien lograda. Sí, quizás, y haciendo una comparación obligada con el carrusel de la vendimia de Mendoza, el gesto que no lancen algún presente le quita un poco de emoción al recorrido y, en este caso, solo los aplausos y saludos es la devolución entre carro y público.














