Rusas embarazadas: médicos cómplices y turnos especiales
Fabián es médico cirujano de hospital público, y durante todo el embarazo de su mujer le llamó la atención las enormes demoras que tenían para cada chequeo. En el hospital e incluso en el consultorio del obstetra en Barrio Norte, a tres cuadras del Hospital Fernández. Una vez nacido su hijo, a fines de 2021, lo llevó a controles al mismo consultorio. Las continuas esperas se hicieron molestas, y siempre un factor común: altas mujeres, rusas y acompañadas por la misma mujer que traducía.
La Justicia entiende la causa en el juzgado n 1 a cargo de María Romilda Servini de Cubría que investiga los posibles delitos en los masivos viajes de mujeres de Rusia con 32 semanas de embarazo, el límite para poder viajar. Los médicos que conversaron con MDZ reconocen que esto no es nuevo, que hace un año que sucede. Esperaban todos tres horas para cada chequeo, y siempre pasaban sin turno las mismas mujeres, con el mismo aspecto, mismo acento, mismo acompañante.
El obstetra que los hacía esperar recibió las quejas, pero siguió haciendo su trabajo con las rusas hasta que perdió clientes argentinos por el mal servicio que brindaba. El consultorio sigue funcionando y el obstetra las atendía sin cita previa, algo impensado en el ámbito de la medicina privada donde los turnos se respetan con el conocimiento de que si se pierde puede ser mucho tiempo el que pase hasta tener otra posibilidad.
El papá de la niña recién nacida entonces comentó lo ocurrido con otros colegas, que contaron los partos con las rusas que tenían de repente sin previo aviso. Nunca lograron confirmar si cobraban como se supone en dólares en negro por atenderlas sin turno y hacerlas tener su hijo en el sistema de salud pública que es gratuito.
La empresa que las traía llegaba a cobrarles unos 30 mil dólares, una consulta que un obstetra de obra social puede cobrar en su consultorio menos de diez dólares, mientras que el nacimiento y monitoreo del bebé en el Hospital Fernández es gratuito. Negocio redondo.
Si la Justicia define que los documentos que les tramitaban eran ilegales, Elena Kuklina, que reside en Puerto Madero y a quien inicialmente se le adjudicó ser beneficiaria de una Asignación Universal por Hijo (algo que esta mañana desmintió la ANSES), estaría a cargo de un negocio que supera los dos millones de dólares en quince meses.