El retroceso de un indicador clave pone en jaque al Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad
En marzo de 2019 las mujeres tenía expectativas salariales que, en promedio, estaban un 13,9% por debajo de las de los hombres. Unos meses después, con la llegada al Gobierno de Alberto Fernández, se creó el Ministerio de las Mujeres. Entonces, la brecha salarial ya había crecido y era del 15,1%.
Ese mes se creó el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad se presenta como un organismo que trabaja "por los derechos de las mujeres y LGBTI+, frente a toda forma de desigualdad y violencia, para construir una sociedad más justa con todos, todas y todes". Sin embargo, la brecha salarial no ha hecho más que aumentar desde entonces.
De acuerdo a un relevamiento realizado por Bumeran, la tendencia se recrudeció después de la pandemia, alcanzando un pico de 19,8% en marzo de 2022. Si bien, la distancia entre los salarios pretendidos por hombres y mujeres se ha achicado desde entonces, no hay signos de que esto vaya a bajar sino por el contrario: tiende a crecer.
De acuerdo a las estadísticas de la Dirección General de Estudios y Estadísticas Laborales del Ministerio de Trabajo, en 2022 la brecha salarial fue la más alta de la década y, con un 27%, superó ampliamente a de la expectativa salarial de hombres y mujeres.
Otro dato alarmante es que sigue siendo muy amplia la brecha en los cargos jerárquicos: el porcentaje de varones con cargos de jefatura supera en más de un tercio al de mujeres que alcanzan esos puestos. De hecho, en el otro extremo, el 31,2% de las mujeres realiza tareas que no requieren calificación mientras que sólo el 17,2% de los varones tiene esos roles.
Aunque el sentido común a veces busca explicar esta diferencia por una brecha en la formación, esto no refleja la realidad ya que en el mercado laboral hay muchas más mujeres con estudios universitarios completos (31,6%) que hombres (18,5%).

