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El dato que abre la esperanza en la lucha contra el cáncer pediátrico

Cada año se detectan en Argentina entre 1.300 y 1.400 casos de cáncer en niños y niñas. Pediatras destacan la importancia del diagnóstico temprano y comparten cuáles son las señales a tener en cuenta.
Este miércoles 15 de febrero es el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer Infantil. Foto: Imagen ilustrativa
Este miércoles 15 de febrero es el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer Infantil. Foto: Imagen ilustrativa

Este miércoles 15 de febrero, es el XXII aniversario del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer Infantil. Se trata de una jornada que luego de ser proclamada en Luxemburgo gracias a los lineamientos recomendados por la Organización Internacional del Cáncer Infantil, se plantea como una oportunidad para concientizar y sensibilizar a las poblaciones de todos los países acerca de la importancia del diagnóstico precoz y los tratamientos necesarios para salvar la vida de miles de niños y niñas. De hecho, Argentina presenta un dato no menor en este sentido: se estima que el 60% de los casos tienen cura en el país. 

De acuerdo a los últimos datos aportados por el Comité de Hematología, Oncología y Medicina Transfusional. de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), se estima que en el país se detectan entre 1.300 y 1. 400 casos de cáncer en niños y niñas cada año. Se trata de la primera causa de muerte en la infancia, en el rango de edad que va de los cinco a los 15 años. En Argentina, se estima que por esta causa fallecen anualmente cerca de 450 niños y niñas menores de quince años.

Sin embargo, la tasa estimada de curación a nivel nacional es seis cada diez diagnósticos, lo que hace redoblar los esfuerzos por parte de los equipos médicos y los sistemas de salud para promover de manera temprana su detección y trabajar de manera coordinada con los equipos de salid, de manera que los pequeños/as con un diagnóstico de cáncer, cuenten con todos los recursos disponibles para afrontar, junto a sus familias los tratamientos necesarios para curarse.

La importancia del diagnóstico precoz

En este sentido, la SAP advierte que "el diagnóstico temprano puede marcar la diferencia en el pronóstico y en los efectos secundarios a largo plazo.Siendo primordial el rol del médico pediatra en la detección de la patología". En ese sentido, desde la entidad que nuclea a pediatras de todo el país, detallan que se desconocen las causas de la mayoría de los cánceres que aparecen en la niñez y que por lo tanto no pueden prevenirse.

Los controles pediátricos son clave para la detección temprana del cáncer y la realización del diagnóstico necesario. 

Por otra parte, según advierte la SAP, son mínimos los casos en que la enfermedad se desarrolla como consecuencia de mutaciones genéticas heredadas. Sin embargo, en los últimos años ha existido un importante progreso en los índices de supervivencia atribuible sobre todo, a los avances científicos a la hora de efectuar tratamientos, al mejor soporte clínico y a la mayor proporción de niños y niñas que se realizan estudios clínicos.

Desde el punto de vista de quienes trabajan en materia de salud, es clave para Argentina, continuar avanzando en la detección temprana del cáncer infantil, mediante la adecuada atención integral en salud. Tomás Piqueras, representante del Centro de Servicios Hospitalarios (Buenos Aires), detalla que "la detección temprana del cáncer, el diagnóstico oportuno y el correcto manejo de la enfermedad pueden mejorar el pronóstico del niño y aumentar las posibilidades de cura". Piqueiras detalla además que este diagnóstico temprano "puede marcar la diferencia en el pronóstico y en los efectos secundarios a largo plazo". En ese proceso, profundiza, es primordial el rol del médico pediatra en la detección de la patología.

En la misma dirección, María de los Ángeles Caia, pediatra del Hospital Pirovano, destaca la importancia del diagnóstico temprano del cáncer y aclara que en realidad,  “cada diagnóstico de cáncer infantil es distinto". Detalla la profesional que en general, el trayecto para confirmar la necesidad de un tratamiento comienza cuando un niño o niña tiene signos y síntomas que motivan a sus padres a consultar al médico. "Los pediatras pueden pedir hemogramas completos, análisis bioquímicos de la sangre y de orina y pruebas por imágenes. Además, los ecógrafos pueden realizar detección y seguimiento de cánceres tumorosos en órganos blandos”, explica Tomás Piqueras, agrega Piqueras en este sentido.

Signos de alarma

Algunas señales a tener en cuenta, dice Caia, son: fiebre persistente, pérdida de peso y apetito. Palidez, astenia, sangrados o hematomas espontáneos, persistentes e inexplicables.  "También si al bañar al chico por ejemplo se notan tumoraciones en el abdomen, pelvis, cuello y cabeza, extremidades y testículos. Otros síntomas pueden ser tenidos en cuenta en los casos en que los niños y niñas manifiestan dolor óseo, articular o sufren fracturas espontáneas. Si hay un caso de pérdida de la visión, definitivamente también hay que consultar”, explica la profesional. Signos neurológicos como cambios de conducta, disminución del rendimiento escolar, trastornos del equilibrio o la  marcha y convulsiones, deben ser evaluados por los profesionales de salud, que además tendrán que indicar todos los estudios y análisis necesarios para descartar el desarrollo de cáncer y en el caso de conformar el diagnóstico, iniciar el tratamiento necesario cuanto antes.

El lazo de la esperanza y la unión

El Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer Infantil se proclamó en 2001 por parte de la Organización Internacional de Cáncer Infantil, una red formada por 177 organizaciones de padres de niños y niñas con cáncer con presencia en 90 países en los cinco continentes. El lazo dorado simboliza el cáncer infantil. En 1997, un grupo de padres de niños con cáncer en Estados Unidos pensó en la necesidad de tener un símbolo universal para concientizar y movilizar más la atención con el fin de minimizar las muertes y discapacidades que surgen como consecuencia de la enfermedad cáncer infantil.