Por qué hay un avión dentro del Hospital de Clínicas de Buenos Aires
Los pasillos que parecen formar un laberinto, pero aportan gran funcionalidad, en el Hospital de Clínicas José de San Martín, guardan también un secreto que los que cuenten con buena vista podrán observar desde la vía pública; entre sus paredes, se aloja un avión de "Aerolíneas Dermatológicas" donde se dictan clases de Dermatología.
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Nada tiene que ver un avión con la materia que se dicta "dentro" suyo, pero el profesor que quiso innovar buscó dar una invitación distinta a los alumnos que llegan a su cátedra. El ya fallecido doctor Miguel Ángel José Allevato compró el fuselaje de un avión en un remate y lo eligió como la decoración del aula donde impartiría clases.
Su sucesora a cargo de la cátedra, la doctora Graciela Manzur (MN: 63.141), habló con MDZ durante una de sus clases, con los alumnos que ingresaron por primera vez a la reconocida aula avión: "Yo siempre les cuento a todos la historia de este avión, que es en realidad contar la historia del profesor Allevato, quien, yo pienso, fue un genio", comenzó la docente que también está a cargo de la División de Dermatología del Hospital de Clínicas.
Mirá el video de MDZ en el aula avión
"Tan genio era que quería que, para que los alumnos no se olvidaran más de la dermatología, cuando en un remate vio un fuselaje de un avión dijo 'yo lo quiero como el ala para mis alumnos, para que inicien el viaje de la dermatología y que puedan identificar que la dermatología no es una cremita'", explicó Manzur sobre cómo surgió la, a priori, disparatada idea de instalar el aula avión.
Además profundizó sobre lo que puede significar una marca en la piel por más pequeña que sea y cómo estas pueden servir para identificar otras patologías: "esa persona puede tener algo más en su piel que tengo que controlar mucho más de cerca, sabemos que la piel se manifiesta en patologías internas, así que uno lo puede detectar a través de la piel y obviamente las emociones", explicó la profesional.
"Hubo que rearmar nuevamente el avión acá, es decir, no se podía trasladar directamente. Entonces lo tuvieron que desarmar y volver a armar. Llevo diez años más o menos, después colocarle las luces, el aire acondicionado, fíjense que tenemos hasta sanitarios y el carrito de las azafatas", relató Manzur y agregó que "son todas sorpresas que le damos a los alumnos para que se motiven y realmente estudien".
El doctor Allevato ya no está, pero sus discípulos siguen con su mensaje hacia los alumnos para que tengan pasión por lo que estudian y no quede todo solo en un apunte, mensaje materializado en el aula avión. Además, quedará también su recuerdo entre las paredes del Hospital de Clínicas, uno de los más importantes de la Ciudad de Buenos Aires, donde reciben atención miles de ciudadanos y se forman los futuros profesionales del sector de salud.

