El motivo por el cual Javier Milei quiere desregular el turismo
La “motosierra” de Javier Milei ya empezó a funcionar y el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) sacudió a los ámbitos económico y político argentinos. La cantidad de reformas que impulsa alcanza a numerosos sectores y las reacciones no tardaron en darse a conocer. Muchas a favor; muchas en contra.
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Una de las actividades que tendrá importantes modificaciones en la del turismo con la propuesta de desregulación del mercado de las agencias. La norma que firmó el presidente, denominada "Bases para la reconstrucción de la economía argentina", contiene tres leyes que impactan directamente en este rubro.
Al respecto, desde la FAEVYT (Federación Argentina de Asociaciones de Empresas de Viajes y Turismo) lanzaron un duro comunicado.
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El DNU firmado por el presidente de la Nación, Javier Milei, destaca que "no es posible desconocer la importancia que el desarrollo del turismo tiene en el crecimiento económico del país, más aún cuando se cuenta con atractivos turísticos inigualables y en un contexto de creciente globalización”. Además, señala que la derogación de la Ley N° 18.829, dejando a la actividad plenamente desregulada, “va a redundar en una mayor competencia entre las empresas del sector y en beneficio de los ciudadanos”.
Foto: Télam.
Desde la entidad sectorial, que representa a las más de 5.000 agencias argentinas, emitieron un mensaje en donde dejan en claro cuál es su postura frente a estas medidas asegurando que se trató con "desconocimiento".
"Lamentamos profundamente el desconocimiento al referirse a nuestra actividad como monopólica cuando se trata, muy por el contrario, de uno de los sectores más diversos y descentralizados del turismo. Siendo, más del 80% de las agencias de viajes, PyMES que trabajamos con un registro abierto a la incorporación de cualquier empresa que cumpla con los requisitos para ejercer una tarea profesional y responsable velando - también - por los derechos de los pasajeros. Vale destacar que competimos, además, abiertamente con prestadores directos como hoteles y compañías aéreas", expresa el comunicado.
Además, aseguraron que el DNU pone en riesgo la seguridad de los pasajeros. "Referirse a nuestra actividad como monopólica es como decir que, porque vamos a los cielos abiertos, las compañías aéreas pueden venir sin ninguna autorización ni registro. Lo primero que debemos preguntarnos es dónde queda la protección, garantías y seguridad de los pasajeros", advirtieron desde la Federación.
Los representantes de las agencias destacaron que están dispuestos a dialogar con el Gobierno nacional y "aportar toda la información necesaria para transformar este cambio de paradigma en una oportunidad concreta de crecimiento para un sector pujante como el nuestro". Además, adelantaron su interés y puesta a disposición para trabajar, conjuntamente con el Gobierno, en la mejora de las condiciones de las agencias de viajes eliminando burocracia y optimizando las oportunidades en línea con las expectativas de lo anunciado.
“A nuestro criterio, mejorar la competitividad no significa la eliminación de todo registro, ya que la existencia de un control concreto disminuye la cantidad de casos que van a defensa de consumidor y protege a los pasajeros garantizándoles que están contratando servicios en agencias habilitadas, capacitadas y constituidas por profesionales idóneos para dar respuesta. Defensa del consumidor es una herramienta efectiva ante empresas existentes y registradas, sino pasará a ser pura ilusión y los principales perjudicados serán los viajeros”, concluyeron.
Foto: NA
Más allá de esta posición oficial, en el sector hay sorpresa por la decisión oficial y también especulaciones por los motivos de avanzar sobre esta actividad. Varios operadores consultados por MDZ plantearon que desconocen el interés real de la desregulación.
“Tomando como ejemplo lo que se busca con el DNU en otros sectores, que apunta a quitar privilegios y terminaran con el manejo o beneficios que pueden tener algunas instituciones como los sindicatos, los políticos o jugadores económicos, es posible que haya algún lobby de alguien interesado en estos cambios, pero no queda claro quién puede ser y para qué se hace. Más si se tiene en cuenta que el turismo es un sector menor o marginal en relación a los grandes problemas económicos que tiene el país”, explicó el dueño de una agencia.
El sector se maneja en base a la ley 18.829, que es la que se busca derogar, que le brinda un marco a la actividad y determina una serie de regulaciones mediantes las cuales las agencias de viajes deben alinearse.
“Evidentemente, esta ley le molesta a alguien y quiere darse de baja para que cualquiera pueda ofrecer viajes y servicios turístico, pero es difícil saber la causa de base porque la actividad ya es muy competitiva tal como está”, agregó.
Otra mirada sobre el mismo tema
En cambio, un importante operador del sector tiene otra explicación sobre la decisión presidencial: “Es posible que Milei quiera impulsar el modelo del negocio turístico que rige en Estados Unidos. El presidente tiene como referencia el capitalismo norteamericano. En ese país, al estar la actividad desregulada, cualquiera puede ofrecer viajes y turismo. Hay gente que vende turismo, seguros y otros rubros sin restricciones. Antes el que vendía turismo tenía que tener ciertas regulaciones y estructura y hoy cualquier ‘free lance’ puede hacerlo”.
“En ese país hay normativas locales por Estado, pero que no tiene exigencias para comercializar servicios turísticos. Cualquier persona decide que quiere vender turismo y sale a buscar clientes. No hace falta ni tener una oficina. Lo puede hacer desde la casa. Tal vez se busque eso y el motivo no está en una cuestión de romper con negocios cautivos, que no los hay, sino algo más filosófico, Puede ser de Milei o de gente cercana que le llevó la idea”, agregó.
Si bien ese sistema no está oficialmente implementado, en el sector hay gente que trabaja “free lance”. Así lo explicó a MDZ un vendedor independiente de turismo: “En la Argentina, la mayoría de los ‘free lance’, le facturamos a las empresas de turismo por las comisiones. Nadie facturaría directamente a los pasajeros porque, siendo monotributista, ante la AFIP no hay forma de justificar ingresos por seis o siete millones de pesos por un viaje a una persona. La metodología es que facture la empresa y el operador le paga al ‘free lance’ una comisión por los servicios. Esto puede ser molesto para los agentes de viajes que pagan toda una estructura, empleados, impuestos y demás. El independiente no lo hace. Tal vez se busque blanquerar esta modalidad. Después dependerá del consumidor elegir una agencia de viajes tradicional o un ‘free lance’ en base a le parezca más seguro, pero eso no va a hacer más barato un pasaje porque si el mayorista vende un destino a US$1.000, el agente de viajes lo vende a US$1.000 igual. El operador le pagará una comisión al agente de viajes, pero el precio es el mismo. No es un intermediario que encarece el costo. Eso es lo que pasa. No se puede esperar que bajen los precios por esta medida".