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Pirotecnia y autismo: cómo minimizar el impacto en las personas con TEA durante las fiestas

Lo que para algunos es divertido, para otros es un momento desesperante y deben buscar las herramientas necesarias para regular esa ansiedad y angustia.
Los fuegos artificiales pueden ser nocivos para personas con hipersensibilidad auditiva y animales. Foto: Municipio de Viña del Mar
Los fuegos artificiales pueden ser nocivos para personas con hipersensibilidad auditiva y animales. Foto: Municipio de Viña del Mar

Durante las fiestas de fin de año es muy común que se suelten fuegos artificiales, un show de luces en el cielo que entretiene a varias personas. Sin embargo, hay quienes terminan envueltos en un ataque de nervios. El 80% de las personas con algún Trastorno del espectro autista (TEA) tienen desorden del procesamiento sensorial agregado, lo que los hace hipersensibles a ciertos ruidos de alto impacto.

Es un momento que les genera mucho estrés y, en casos extremos, logra que se autolesionen, por lo que incluso se recomienda que usen casco o guantes. A veces una simple bocina en la calle les afecta, por lo que la magnitud de estos estallidos logran que se desestabilicen por completo. 

Cómo acompañar a una persona con autismo en las fiestas

Hay varias formas de acompañar a una persona en esta situación. Desde CAITI, el primer centro educativo terapéutico de CABA donde se trabaja con personas con espectro autista, recomendaron que ante estos casos realicen ejercicios de respiración para relajarse. Algo que suele ayudar es hacer deporte, pues esto logra que la mente se concentre en algo más.

También está la posibilidad de encerrarse en un cuarto y escuchar música que los tranquilice. Los auriculares o tapones son otra opción muy común que se implementa incluso en la vida cotidiana; y si se quisiesen golpear -como ya se explicó-, pueden utilizar cascos y guantes.

Es importante, en el caso de los más chicos, explicarles horas antes de las fiestas qué ocurrirá: los sonidos que comenzarán a impactar y por qué. Al advertirle, se va haciendo la idea y todos juntos pueden tomar medidas al respecto. 

Menos ruidos, más luces

Existe una campaña que, si bien originalmente se llamó “Pirotecnia cero”, hoy se conoce como “Menos ruidos y más luces”. Busca que la sociedad tome conciencia sobre los efectos que producen los fuegos artificiales de alto impacto sonoro en diversos grupos de la población, generalmente con una discapacidad (así como en animales, a quienes también afecta).

Como anticipa el título, su propuesta no descansa en la prohibición de la pirotecnia, sino en su regulación. En específico, exige que la explosión no sea sonora. Además, las organizaciones que lo promueven piden se avise cuándo y dónde serán arrojados.

El 80% de las personas con algún trastorno del espectro autista tienen desorden del procesamiento sensorial agregado.

En paralelo nació el proyecto de ley para difundirlo, el cual tras varios años de idas y vueltas finalmente se aprobó en algunas provincias. El exdiputado y médico Eduardo Bucca es quien presentó y ha estado a cargo de esta iniciativa. Busca bajar los decibeles del sonido y que, así, deje de ser dañino para animales y personas con hipersensibilidad auditiva, porque si bien se enfoca en quien tenga TEA, es para gente de cualquier edad que sea susceptible a ruidos estruendosos.