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Salidas prohibidas: se disparan los precios y el sector lo sufre

Para cualquier salida, ya no alcanza con 10 mil pesos. Comer en un restaurante se volvió casi prohibitivo, aún cuando el sector controla el traslado de los costos.
El consumidor está controlando sus gastos hasta que mejore la situación económica Foto: Santiago Tagua/MDZ
El consumidor está controlando sus gastos hasta que mejore la situación económica Foto: Santiago Tagua/MDZ

La crisis económica, agudizada por la devaluación, repercute fuertemente y las familias recortan gastos en muchas de las actividades de la vida cotidiana. Una de las más afectadas es las salidas a comer y las salidas recreativas, ya sea en familia o con amigos. Los precios exorbitantes obligan a los consumidores a reducirlas drásticamente, o al menos, a medirse en el consumo a la hora de acudir a algún restaurante o bar. 

Ya no hay salidas para dos que bajen de los 10 mil pesos. Es lo que ocurre con una salida al cine, donde entre entradas, pochoclos y gaseosas, supera con holgura ese monto. 

Estrategias

En diálogo con MDZ, Franco, un joven mendocino, comentó cuál es la situación que vive con su pareja: "Hemos optado mas por comer algo en la casa y no salir tanto a bares o a cenar, aunque de vez en cuando somos de ir a tomar al menos una cerveza", aseguró. Por otro lado, Fernanda relató que la estrategia que utiliza con sus hermanas para ahorrar, es pedir un solo plato para dos y compartir los gastos de la cuenta: "Además de ahorrar, la realidad es que no somos de comer mucho, entonces preferimos hacerlo de esa manera".

El cliente adopta diversas estrategias para gastar menos dinero en salidas. Foto: Archivo MDZ.

En esa sintonía, la mujer asegura que otra de las maneras de cuidar el bolsillo es buscando lugares gastronómicos que ofrezcan promociones tales como el menú ejecutivo. De todas formas, Fernanda aclara que este tipo de salidas las hace cuando hay alguna fecha especial (cumpleaños, feriado, logro laboral, entre otras).

Martín comenta que no ha intentado no dejar de salir, pero que cada vez que lo hace, le duele el bolsillo. El joven le relató a este medio que hace unos días fue al cine con su pareja, y entre las entradas, sumado a un combo de pochoclos con gaseosa, se gastó 11.000 pesos.

Un combo Big Mac de la conocida cadena McDonald's, que es usado como indicador económico global, cuesta 5400 pesos. Es decir, en una salida para dos, hacen falta 10.800 pesos para comer. Lo más barato sigue siendo el "pancho y la coca".  Ese combo para "engañar" al estómago cuesta alrededor de 1500 pesos. 

Sentarse en un restaurante tiene un precio que lo hace difícil de alcanzar para la mayoría. Sin vino, la cena roza los 20 mil pesos. Por citar un menú estándar, las pastas rondan entre los 7500 y los 10 mil pesos. Los platos con carne, superan los 10 mil pesos en cualquier restaurante promedio. 

El lomito es un clásico mendocino. En cualquier local el precio individual no baja de los 4500 pesos, más el costo de la bebida.

Los precios se han disparado y golpean al consumidor. Foto: Freepik.

Golpe para el sector

El rubro gastronómico mira con preocupación el escenario actual, sobre todo por el comportamiento del mendocino, que se encuentra afectado por la inflación, lo cual provoca que los establecimientos no se encuentren llenos como desearía el sector.

Santiago Barbera, CEO del grupo BRODA y dueño de algunos restaurantes en la provincia, considera que, sin lugar a dudas, la inflación y la incertidumbre en cuanto a precios en estos últimos días produce que las personas sean más cautas en cuanto a sus salidas, y cuando lo hacen, tal vez reducen el presupuesto dejando de consumir vino, postre, entre otros productos. 

Desde el sector aseguran que el consumo de vino ha bajado. Foto: Archivo MDZ.

"Aún no podemos trasladar los enormes aumentos de inflación al precio final al cliente, porque entendemos que la situación afecta a todos y es un momento donde también hacemos un esfuerzo sacrificando margen y rentabilidad", expresó Barbera.

Asimismo, el empresario comentó que si bien hay mayor afluencia de turistas chilenos y brasileros que mantienen el sector gastronómico activo, no cree que sea suficiente para todos los locales: "No tenemos el mismo volumen que otros destinos y Mendoza aún tiene limitado su potencial por la escasa cantidad de vuelos internacionales. Deberíamos estar más conectados con Estados Unidos, Europa, mayor frecuencia a Brasil, Perú y otros destinos de Latinoamérica", cerró.