Los Caciques jugaron su primer partido fuera de la cárcel
El equipo de convictos mendocinos, Los Caciques, tuvo su debut extramuros en un encuentro jugado en el Hipódromo de Mendoza, donde juega Universitario. El partido forma parte del programa de reinserción que se lleva a cabo en el penal de Almafuerte, idea impulsada por el padre Marcos Alemán y acompañada desde la Unión de Rugby de Cuyo (URC).
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El partido, jugado el último 25 de noviembre, fue el primero que jugaron Los Caciques fuera de la cárcel, en lo que significó la primera salida a la libertad desde su detención, con la participación de 19 jugadores que saltaron a la cancha. Enfrente, un equipo formado por jugadores de distintos clubes de la URC que se anotaron voluntariamente para un encuentro que marca un quiebre en la historia del proyecto que busca obtener los mismos resultados que Espartanos, proyecto de Eduardo Oderigo en el penal de San Martín, Buenos Aires.
La jornada inició con movimientos precompetitivos a la espera de una historia distinta que propone reinsertar socialmente a las personas privadas de su libertad. Dado que de un lado jugaban jugadores que participan del sumamente competitivo rugby cuyano, el partido se jugó bajo la modalidad de cuatro tiempos de 15 minutos, en lugar de los tradicionales dos tiempos de 40, que demandan una gran exigencia física.
No solo jugadores participaron del encuentro, sino que también asistieron los dirigentes de varios clubes y la URC, como así también referís oficiales. Antes del kick-off, la Banda de la Policía de Mendoza puso música a las estrofas del himno nacional que entonaron los jugadores. El resultado, lo menos importante de semejante jornada, fue a favor de Los Caciques, que lograron vencer por 62 a 28 al combinado de la URC.
Del partido pudieron participar convictos del penal de Almafuerte, pero no solo ahí se lleva a cabo el proyecto. Además, desde la fundación, trabajan en los penales provinciales de San Felipe y Boulogne Sur Mer, como así también en el penal federal de Cacheuta, pero trabajan bajo la misma idea de que todos los integrantes forman parte de un mismo equipo.
Además del rugby, que se usa como eje conector y atractivo para que los privados de su libertad logren reinsertarse, Los Caciques busca brindar cambios más profundos. Lógicamente, al ser un proyecto creado por un sacerdote, hay un trabajo espiritual, que se conjuga con educación para que los presos completen sus estudios, como también con la formación en distintos oficios, completando un plan integral sobre la persona.

