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Por la devaluación, el salario mínimo ya perdió más que el aumento de octubre

Con la inflación permanente, el salario mínimo no alcanza a pesar de los aumentos y la competencia con la devaluación hace imposible ahorrar para los trabajadores.

Faltan días para que finalmente se haga real el tan ansiado aumento del salario mínimo de $132.000. Pero cuando ese dinero llegue al bolsillo de los trabajadores, valdrá un 25% menos de los que valía cuando fue anunciado. Al mismo tiempo, a esa baja en la cotización hay que sumarle los constantes aumentos en los productos, que podrán verse representados en el Índice de Precios al Consumidor que será publicado días antes del balotaje.

En el mismo ejercicio realizado por MDZ semanas atrás, se llegó a la conclusión de que un "adulto equivalente" requeriría unos $125.000 para cubrir la Canasta Básica Total (CBT). Ese monto alcanzaría para quedar con solo $7.000 para que cada trabajador disponga para ahorros o para su dispersión, algo muy lejos de las premisas de la coalición gobernante.

Pasadas las elecciones que definieron el balotaje entre Sergio Massa y Javier Milei, toca barajar y dar de nuevo para los trabajadores, después de la sangría económica que significó la campaña oficialista. Por eso la importancia de destacar que, al menos, se licuó un 20% del salario mínimo instrumentado por el Gobierno, algo que puede volver a ocurrir con los $146.000 anunciados para noviembre.

La Canasta Básica Alimentaria (CBA) se ubicó en septiembre en $47.858 para un adulto equivalente y el costo de la CBT llegó a los $103.373. Representando un aumento por encima del 12% con respecto a agosto, lo que significa que en septiembre le quedaron cerca de unos $9.000 a cada trabajador que cobra percibe el salario mínimo, algo que con estabilidad habría crecido sustancialmente con el aumento salarial, pero no es el caso nacional.

Siendo difícil establecer costos mensuales debido a los aumentos permanentes a los que lleva la inflación, sí puede estimarse que, habiendo un aumento en torno al 12% del total de la CBA y la CBT, cada una alcanzaría un monto de $53.600 y $115.777 respectivamente. Esto dejaría, en el caso de la CBT, algo más de $16.000 extra para cada trabajador, algo que podría parecer interesante, si no fuera por la devaluación y las políticas inflacionarias.

Por otro lado, un trabajador que cobra el salario mínimo no puede sostener una familia, ya que le sería imposible costear las necesidades básicas alimentarias de un "familia tipo", si reconocemos como tal a la de dos adultos y dos menores; esta unidad se estima que requiere $147.881 para sus sostenimiento. En caso que se trate de la CBT, si los dos adultos del hogar perciben el salario mínimo, no pueden alcanzar para costear todo lo que incluye dicha canasta.