Un libro, una canción y Nina Simone, volvió el recomendador serial
Hace tiempo que quería escribir algo de Nina Simone y me faltaba algún estímulo extra. Gracias a mi amiga Julieta llegué a un libro llamado ¨Esperando a Mr. Bojangles¨, una historia que aunque estoy en la playa rodeado de amigos, hijos y programas, me hice el tiempo de devorarlo en tres días. No te lo voy a spoilear mucho, solo te recomiendo leerlo antes de ver la película, ya que como muchas veces hago con algo que me gusta mucho, me puse a googlear y leí que el año pasado sacaron la película. Te pido que aunque no seas un gran lector, confíes en mí y anímate con esta ópera prima de Oliver Bordeaut que además de varios premios, se ganó mi corazón y el de la mayoría de los que deben haberlo leído.
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Una historia que trata sobre la felicidad y la tristeza, de celebrar la locura, de las hermosas mentiras que se dicen con y por amor, como pasaba con el padre del ¨Gran Pez¨, aquella gran película de Tim Burton, ¿te acordás? El libro está narrado a través de un chico (¿el escritor?) que va relatando la excéntrica vida de sus padres que deciden ir por lo no convencional, sienten que la vida hay que bailarla como a uno le guste, sin la mirada de los otros, a través del humor, el amor y la locura. Aunque a veces ese baile pueda transformarse en tristeza infinita y dolor, el baile sigue.
Y siempre hay que tener un tema favorito de base, y ellos eligen ¨Mr. Bojangles¨, en la gran versión de Nina Simone, ya que hay muchísimos covers, desde Dylan hasta Sinatra y Robbie Williams , pero ninguno suena como el de Simone. Esta canción se oye eternamente durante todas las etapas de la vida de esta familia que te hace bailar con ellos durante sus casi 150 páginas que tiene.
El término ¨Mr. Bojangles¨ nace de un bailador de tap famoso de los años 30 que se hizo llamar de esa manera y luego pasó a ser como un concepto de aquellos buenos bailarines de raza negra. Esta canción es acerca de un anciano Bojangles que desde la cárcel cuenta sus mil historias, entre ellas su gran tristeza de haber perdido a su querido perro. Y a pesar de
todo sigue bailando. Le piden que baile con sus zapatos gastados y él lo hace como nadie, a tal punto que hasta se lo puede ver volar por los aires, de la misma manera que el chico del libro ve a sus padres cada vez que ponen este tema y bailan. En las buenas y en las malas. De eso se trata el libro, este tema y la vida.
Y si el autor elige la versión de Nina es por algo. La voz de Nina Simone tiene lo que tiene esta historia: es alegre y triste, tiene calma y enojo, seriedad y diversión. Muy similar a la madre de la novela. El Ying y el Yang de la vida misma. Las fuerzas opuestas en una voz, y en una vida. ¨Hay gente que nunca pierde la cabeza. Qué horrible debe de ser su vida…¨ proclama Bukowski en el prólogo de este libro. Una frase que también aplica a Nina que también transitó la locura durante muchos años.
Para conocer a Nina está su música, pero te recomiendo ver ¨What happened, Miss Simone?¨ un documental brillante en Netflix que cuentan la historia de esta leyenda que inspiró y que sigue inspirando a miles de artistas de soul, blues jazz, folk y pop, entre otros géneros.
Nina luchó por los derechos civiles desde que no era Nina. Cuando se llamaba Eunice Waymon, tenía siete años y tocaba el piano como Charly, la invitaron a un concierto importante de blancos y les dijo a los organizadores que no pensaba arrancar si no movían a sus padres de la última fila, donde siempre mandaban a sentarse a los de raza negra. De más grande mientras se hacía muy famosa, participaba en marchas con Malcolm X, era parte de las ¨Panteras Negras´ y acompañaba a Martin Luther King, hasta que lo mataron.
Además de ese asesinato, la gota que rebalsó su vaso mental fue una canción que compuso después de un matanza a unas chiquitas negras realizado por el Ku Klux Klan. ¨Missippi Goddam¨, fue una canción hecha desde la bronca y la impotencia, donde por primera vez se putea en una canción, en este caso a la ciudad más racista de Estados Unidos. Fue una especie de terapia,
descarga y también una tirada de toalla sabiendo que no había solución ni salida hacia la discriminación y la violencia. “Al principio traté de hacerme un arma. No me importaba quién era.
Entonces Andy, mi esposo en ese momento, me dijo: "Nina, no puedes matar a nadie. Sos música. Cuando me senté, pasó toda la canción. Nunca dejé de escribir hasta que la cosa estuvo terminada"
Como te contaba, se escapó con su hija, primero a África y después a Suiza, a buscar paz, pero entró en un estado de depresión y violencia y encima sin un peso, porque este Andy se había quedado con toda la plata. Si bien quiso seguir grabando fue quedando en el olvido y terminó diagnosticada como una persona bipolar y maníaco depresiva. Hasta que un día como pasa con varios artistas, apareció su himno ¨My Baby Just Care for Me¨ en una publicidad de perfumes y se puso de moda de nuevo, enamorando a nuevas generaciones. Ahí Francia la rescató y Nina volvió por la puerta grande, aunque bastante golpeada pero dejando todo en una serie de conciertos hoy históricos, hasta su muerte en 2003. Su vida es mucho más interesante que este resumen, por eso te vuelvo a recomendar el documental y que te enamores de una de las más grandes artistas de la historia.
Cada año voy descubriendo y enamorándome de temas random de Nina que no conocía. Descubrir una canción que me gusta se asemeja a esos libros que un día te conmueve y lo querés prestar o regalar a tus seres queridos. Como el que te recomendé hoy. Por eso quiero hacer lo mismo con las canciones. De a poco me fui haciendo una lista en Spotify que se llama Nina y voy agregando esos temas que me van flechando. Y la quiero dejar en colaboración por si tenés alguna para agregar, para regalarme o
prestarme.
Te invito a darle Play y salir a la carretera
*Diego Villanueva es autor de "Casi 30 artistas para antes de dormir"