Genio del arte y diplomático europeo: Antonio Canova a 200 años de su muerte
Gran escultor quien redescubrió los cánones de la belleza eterna. En exposición 150 obras entre esculturas, dibujos y pinturas
provenientes de diferentes colecciones.
Bassano del Grappa, en la provincia de Vicenza Italia (la zona del Veneto, que todos
recordamos como la primera y más golpeada por la pandemia de covid) es uno de los lugares más significativos para el conocimiento de Canova.
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Es una reseña con una imagen inédita del escultor fascinante y actualísima, una de las personalidades más significativas del mundo cultural y político europeo a caballo de los siglos XVIII y XIX que muestra al hombre, al coleccionista, diplomático y protector de las artes Antonio Canova (1757 – 1822) protagonizó un período de grandes cambios históricos y políticos, entre guerras y revoluciones que cambiaron el rostro de Europa, regaló al mundo la esperanza del futuro a través de la creación de un arte perfecto, equilibrando lo real y lo irreal, acercando al hombre al mito e inspirando acciones y sentimientos de armonía y paz.
Con la curaduría de Giuseppe Pavanello y Mario Guderzo y la coordinación científica de Bárbara Guidi, organizada por los “Museos Cívicos de Bassano del Grappa” y de “Villagio Globale International”, bajo la dirección del “Comité Nacional Para la Celebración del Bicentenario de la muerte de Antonio Canova”, “Yo, Canova genio europeo” indaga en algunos aspectos no encarados anteriormente en una muestra, entre estos: la formación, la maduración artística y la participación en la historia europea y mundial de este extraordinario protagonista que fue capaz de orientar el gusto de una época entera.
150 obras provenientes de colecciones de Italia y el resto de Europa.
El rico patrimonio artístico y documental de Canova presente en Bassano, custodio de uno de los fondos más amplios e importantes en el mundo para el estudio y el conocimiento del gran escultor, tiene aporte de préstamos nacionales e internacionales: desde las obras maestras como el mármol de la “Princesa Leopoldina Esterhazy Liechtenstein”, el gran yeso de la “Religione dei Musei Vaticani” o el imponente “Marte e Venere” realizado para Jorge IV de Inglaterra. Obras que permiten vislumbrar el contexto en el cual Canova operó, como los son también “Ritratto del Senatore Abbondio Rezzonico di Batoni”, “Ritratto di María Cristina D'Ásburgo Lorena di Lampi”.
Las pinturas de Tiepolo, Ercole de Roberti y Moretto da Brescia que pertenecieron a Canova, incluso obras maestras de Paolo Veronese, Ludovico Carraci y Guido Reni que gracias a una valiente misión diplomática el llevó de vuelta a Italia en 1815 El recorrido de la muestra se divide en tres partes: “Canova como artista”, “Canova y Europa” y “Canova y la historia” este último dedicado a mostrarlo como tutor y legislador en defensa de las artes, y el rol que tuvo en la restauración de los Mármoles del Partenón (llevados a Londres por Lord Elgin), su relación con Napoleón y al tema de los hurtos de arte napoleónicos. Capaz de atraer la benevolencia, estima y amistad de muchos poderosos, le fue dado el encargo por parte de Ettore Consalvi, secretario de Estado de la Santa Sede, la difícil tarea de recuperar las obras robadas por los franceses después del “Tratado de Tolentino” de 1797.
Esta empresa se evidencia en forma particular en esta muestra que recuerda una vez más la importancia de la figura de Canova para el arte italiano, más allá de su genio artístico A pesar de la oposición que encontró y la ansiedad que la misión en París le produjo a su carácter humilde, Canova supo aprovechar la positiva coyuntura a nivel internacional y jugar con astucia y diplomacia. Así mientras Dominique Vivant Denon, Director del Louvre desde 1802, defendía con uñas y dientes el botín francés, Canova consiguió el apoyo del subsecretario del Ministro del Exterior británico, del gran comandante inglés Wellington que venció a Napoleón en Waterloo y del canciller austríaco príncipe de Metternich, y con un equipo de soldados austríacos y prusianos incursionaron en el Louvre descolgando de las paredes y recuperando de las salas una gran parte de las obras reclamadas por los Estados Pontificios.
El 25 de octubre de 1825 un convoy de 41 carros llevados por 200 caballos con 249 obras de arte dejó París para llegar a Italia en sus diferentes destinos donde fueron recibidos por los pobladores con grandes festividades En conjunto, alrededor de 150 introducen al espectador, primero dentro del universo creativo de Canova y luego muestran las huellas de este viajero y diplomático que se movía desde Italia hacia las grandes cortes de Europa. Esculturas, pinturas, dibujos y documentos invaluables, provenientes de importantes colecciones públicas y privadas italianas y de otros países de Europa: “Gallerie degli Ufizzi” de Florencia, la “Pinacoteca Nazionale di Bologna”, el “Museo di Castelvecchio” de Verona, el “Museo Correr” de Venecia, la “Protomoteca Capitolina”, los “Musei Vaticani”, el “British Museum” de Londres, la “Malmaison” de Paris, “l’Albertina” y el “Kunsthistorisches Museum” de Viena, el “Schloss Esterhazy”, el “Alte Pinakothek” de Mónaco, por citar algunos.
La muestra reconstruye algunas importantes acontecimientos artísticos y comisiones, como el “Damosseno” y “Crugante”, el “Ercole e Lica”, el monumento funerario para Horacio Nelson y el del Papa Clemente XIII, el monumento ecuestre a Ferdinando IV de Borbón y el de Napoleón. Relata las relaciones con mecenas, pontífices, príncipes y nobles, entre los cuales: Falier, Rezzonico, El rey Jorge IV, Alexander Baring, el Papa Pio VII, Francisco de Austria, Josephine de Beauharnais, Paolina Bonaparte y el mismísimo Napoleón. Se evocan en fin relaciones que Canova tuvo con artistas y literatos como Angelika Kauffmann, Antón Raphael Mengs o Thomas Jenkins y otros. Este emprendimiento significó un enorme esfuerzo de recopilación documental, estudio, reconstrucción de obras, comprometiendo a un gran número de estudiosos del arte.
Permanecerá abierta hasta el 26 de febrero 2023 concluyendo así el homenaje a un grande del arte universal a 200 años de su muerte.