"El Dedo" de Cattelan

Activistas volvieron a atacar una obra de arte, esta vez en Milán

Los activistas arrojaron a primeras horas del domingo varios botes de pintura amarilla lavable contra la base de la escultura conocida comúnmente como "El Dedo".

Redacción MDZ Online domingo, 15 de enero de 2023 · 19:22 hs
Activistas volvieron a atacar una obra de arte, esta vez en Milán
Foto: AFP/Télam

Activistas ecologistas del colectivo "Ultima Generación", autores de algunos actos reivindicativos en los últimas semanas en Italia, arrojaron este domingo pintura contra la famosa escultura del artista Maurizio Cattelan, que representa el dedo corazón levantado, frente al edificio de la Bolsa de Valores en plaza Affari de Milán, norte de Italia.

Así informó la Policía italiana, que intervino en el lugar y que arresto a tres jóvenes que fueron enviados a la comisaría para su identificación y posible denuncia.

Los activistas arrojaron a primeras horas del domingo varios botes de pintura amarilla lavable contra la base de la escultura conocida comúnmente como "El Dedo" y desplegaron una pancarta con la frase "Stop a los combustibles fósiles y contra los bancos italianos que financian la actual sistema de energía".

En pasado, este colectivo ecologista ha protagonizado varios actos de este tipo como el del pasado 7 de diciembre contra la fachada del teatro de La Scala en Milán o recientemente contra la sede del Senado, en Roma.

La escultura de Cattelan, autor de obras polémicas como la que representaba un meteorito que caé sobre Juan Pablo II, es en sí un acto de provocación desde que fue colocada en 2010 frente a la Bolsa de Milán. Representa una mano que intenta hacer el saludo romano, pero con los dedos cortados, quedando solo el dedo medio levantado en un gesto contra un palacio construido durante el fascismo, pero también símbolo del poder económico.

La obra bautizada como LOVE por el artista, no significa Amor en inglés sino Libertad, Odio, Venganza y Eternidad) y cuando fue colocada frente en el edificio de la Bolsa causó polémica pero el arquitecto Stefano Boeri concejal de cultura de Milán en 2012 decidió dejarla en este lugar.

El gesto duramente condenada por el líder de la Liga y ministro de Transportes, Matteo Salvini, que afirmó: "Estos pseudo-ambientalistas vandalizaron otra obra de arte en Milán: estos no son ambientalistas, son vándalos que merecen ir a la cárcel".

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