El desconocido peligro que acecha en las playas argentinas
Llegó el verano y miles de argentinos eligen la costa atlántica para refrescarse y resguardarse de las altas temperaturas. Sin embargo, pocos conocen que en numerosas playas del país existe un peligro oculto que puede arruinar el día o las vacaciones de cualquiera.
Se trata de las corrientes de arrastre o resaca, un fenómeno que se genera en las costas de las playas y que conforman una de las principales causas de ahogamiento.
MDZ dialogó con Sergio Ossola un guardavidas con más de 25 años de experiencia que trabaja en la Federación Argentina de Guardavidas.
Ossola explicó que este fenómeno se genera cuando "las corrientes chocan en la orilla del agua. Ahí se juntan como si fuese una v con su punta en dirección hacia el mar. Es como si fuera mucha agua tratando de pasar por un caño angosto. Lo que va a hacer es excavar la arena, hace como una zanja y por ahí empieza a volver el agua" .
Este fenómeno obtiene el nombre de corriente de arrastra "porque te arrastra desde abajo". "Superficialmente uno puede ver un leve oleaje pequeño pero sin armarse la ola. En ese lugar es donde la corriente de arrastre te empieza a llevar para adentro desde los pies. Como es mucho caudal de agua entrando por ese canal, lo que va a hacer es llevarte rápidamente al mar".
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Generalmente, poseen una velocidad de retorno de entre 2 y 3 kilómetros por hora, sin embargo, su velocidad puede cambiar en cuestión de segundos y puede llegar a los 8 km/h, la velocidad de un nadador olímpico.
En caso de ser arrastrado por una corriente de resaca, nombre estandarizado a nivel internacional, Ossola explica qué se debe hacer: "La gente que es arrastrada poco va a poder hacer por sus propios medios, porque es muy rápido. Somos un grano de arroz en el medio del mar. Lo recomendable es que si esto ocurre la persona quiera o no quiera se va a tener que dejar llevar porque en algún punto o distancia determinada el agua deja de arrastrarte".
Además explicó que es esencial "calmarse, respirar con tranquilidad y controlar la sincronicidad motríz, osea que puedas flotar o hacer la plancha".
"Una corriente de arrastre puede dejarte a 20, 50 o hasta 200 metros de distancia, todo depende de la velocidad", comentó y aseguró que lo mejor es esperar al guardavidas que utilizará la misma corriente para tratar de alcanzar a la víctima lo más rápido posible.

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