¿Adoctrinamiento en escuelas? El manual que habla del ataque a Cristina Kirchner
La palabra adoctrinamiento tiene un efecto inmediato en todos los sectores sociales que encienden las alarmas frente a un proceso que consideran que puede avasallar la libertad de pensamiento de las generaciones más jóvenes. Tras el intento de magnicidio contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, surgieron debates sobre los discursos de odio y adoctrinamiento en escuelas. ¿Cuáles son los límites?.
La grieta existente entre los argentinos y argentinas por un momento pareció diluirse ante el estupor que generó la imagen de un disparo que de realizarse generaría una de las peores crisis políticas y sociales ocurridas en la historia de nuestro país, sin embargo, días después se intensificaron las diferencias entre los sectores políticos y los discursos recrudecieron.
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El intento de magnicidio abrió extensos debates que tuvieron lugar en los medios de comunicación, redes sociales, grupos de amigos, almuerzos familiares pero su llegada a las escuelas generó dudas por parte de un sector político que vio un riesgo y avasallamiento a la libertad de pensamiento.
La Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires, a través de una viñeta realizada por el dibujante Miguel Rep, propuso debatir en las escuelas secundarias el ataque perpetrado a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner generando un repudio inmediato por parte de la oposición que denunció adoctrinamiento y represalias en contra de las docentes que se negaron a impartir el material a los estudiantes.
"Suponer que alguien puede ser adoctrinado es dar por sentado que el otro no tiene capacidad crítica o juicio propio respecto del contenido que recibe", expresó Scivoletto.
"Yo Odio, Tú Odias, El Odia, Nosotros Odiamos, Vosotros Odiáis, El Gatilla", se observa en la viñeta realizada por el reconocido dibujante argentino donde se observan unas siluetas de personas que emiten frases y la última de ella tiene una pistola que dispara simulando la escena que dio vueltas al mundo hace unos días y tuvo como protagonista a Cristina Kirchner. Luego hay una serie de preguntas que llaman a la reflexión sobre lo sucedido la noche del jueves 1 de septiembre y surge el interrogante sobre el magnicidio.
¿Es correcto hablar de adoctrinamiento en las escuelas?
"Se ha hecho un abuso del concepto adoctrinamiento porque es algo muy complejo para realizar. Suponer que alguien puede ser adoctrinado es dar por sentado que el otro no tiene capacidad crítica o juicio propio respecto del contenido que recibe", expresó el filósofo e investigador de la UNCuyo, Gonzalo Scivoletto.
"Pensar que un estudiante puede convertir su pensamiento a partir de las enseñanzas que imparte un docente es absurdo ya que no es lineal ni directo. Esos mecanismos pueden darse en las sectas donde hay mecanismos psicológicos que intervienen para anular la capacidad crítica o modificar la psiquis de los sujetos pero no sucede en las instituciones educativas", agregó.
En todas las instituciones educativas se observan posicionamientos o posturas políticas por parte de los docentes ya que son sujetos políticos que están insertos en un sistema con particularidades propias de cada una de las realidades que viven cotidianamente. "No podemos pararnos frente a la realidad desde una perspectiva ascética porque en los contenidos que enseñamos están involucradas nuestras experiencias, trayectorias y visiones del mundo", aseveró.
"La tarea del docente debe ser garantizar la pluralidad mostrando que hay diferentes perspectivas y enfoques, interpretaciones de los momentos históricos poniendo sobre la mesa las diferencias y generando un debate donde cada cual pueda sacar sus propias conclusiones. Por más que un determinado gobierno intente "bajar línea" los involucrados son sujetos críticos que hacen lecturas e interpretaciones desde su propia experiencia", expresó el investigador agregando que es muy difícil debatir estos temas sin caer en polarizaciones ya que los grupos hacen un uso político de las discusiones públicas en relación a los conceptos relacionados a los discursos de odio y adoctrinamiento.
¿Cuáles son los discursos que avalamos o rechazamos?
La solución no pasa solamente por el sistema político sino por cada persona desde el espacio que ocupa. "Es necesario tomar conciencia respecto de los discursos que avalamos o rechazamos, que no quiere decir censurar sino manifestar desacuerdo frente a expresiones que pueden ser denigrantes o violentas. Tenemos un rol de ponerle un límite a eso sin trasladar la lógica que se genera en las redes sociales donde eso está avalado y se traslada a la discusión pública", expresó el filósofo y agregó que como ciudadanos tenemos la obligación de generar un debate basado en ideas y propuestas dejando de lado la identidad o cualidad de las personas.
"Son adversarios políticos pero no enemigos políticos a los que hay que aniquilar", explicó.
Según el especialista es utópico pensar que el odio puede ser erradicado de la misma manera que la violencia política pero actualmente a partir de la tradición representativa se generan ámbitos de discusión con palabras dejando de lado la violencia física. "Son adversarios políticos pero no enemigos políticos a los que hay que aniquilar", explicó.
"El odio como fenómeno lesiona la convivencia humana porque tiene que ver con una cuestión ética y política de cómo queremos vivir en sociedad o llegar a ser. Los canales de comunicación se vuelven imposibles y si en una sociedad democrática es imposible el diálogo con el otro los acuerdos son muy difíciles, no existe la posibilidad de un aprendizaje entre partes", agregó.
Detalle del cuadernillo distribuido en las escuelas
El ex ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro junto a Cristian Ritondo, diputado nacional por la provincia de Buenos Aires y presidente del bloque del PRO como parte del interbloque Juntos por el Cambio, manifestaron un fuerte repudio al texto que contenía el cuadernillo distribuido por la Región Educativa Número 25 de Olavarría, que depende del Ministerio de Educación bonaerense para impartir entre estudiantes de escuelas secundarias.
"Lo más grave no son estas cosas especiales. El adoctrinamiento del Cterismo es un discurso estructurado, sistemático y periódico", expresó el diputado nacional Alejandro Finocchiaro, quien se desempeñó como ministro de Educación de la Nación durante la presidencia de Mauricio Macri y junto a otros líderes de la oposición realizaron un fuerte repudio al material que fue distribuido en las escuelas secundarias de la provincia de Buenos Aires.
Finocchiaro fue el más crítico respecto al análisis del material y definió como intento de adoctrinamiento denunciando que el ministerio de Educación de la provincia está "bajo el mando" del sindicato docente de CTERA y agregó que las docentes e inspectoras que se negaron a bajar el material están "siendo reprimidas".
El análisis que realizan los referentes de la oposición respecto al cuadernillo distribuido en las escuelas es que el mismo forma parte de una estrategia por parte del gobierno nacional y los legisladores oficialistas para discutir en el Congreso un proyecto de ley contra los discursos del odio en la línea que propuso la titular del INADI, Victoria Donda.