"Nos mataron en vida y pedimos justicia": el dolor de la mamá de Gemma
La familia de Gemma Gómez, la pequeña de tan solo tres meses que murió el viernes 26 de agosto en el hospital Domingo Sicoli de Lavalle en circunstancias que se investigan, asegura no tener consuelo y prometen no bajar los brazos hasta lograr que ser escuchados. "Nos mataron en vida. Pedimos justicia, porque sin justicia no hay paz", expresa su mamá, Rosario Chavez (21).
Hoy su dolor es infinito; no tiene reparo alguno. Al compartir detalles de su relato, se muestra segura y firme; detalla que no sabe en realidad de dónde saca las fuerzas que hoy la movilizan para seguir adelante y dar a conocer su versión de lo ocurrido en aquellos trágicos minutos en que de tanto implorar pensó que Dios ya se había olvidado de ella. "Rogué tanto para mi beba no se fuera; no podía creer que eso estuviera sucediendo, porque Gemma era una bebé sana y muy fuerte", continúa la joven mamá que aún no puede regresar a la casa donde aún guarda todas las pertenencias de la pequeña que los había llenado de felicidad.
Este jueves a las 11 la familia de Rosario, junto a amigos, familiares y vecinos de Lavalle marchan de manera pacífica y silenciosa por las calles del centro lavallino, con la imagen de la pequeña Gemma como bandera. El objetivo es transitar desde el centro de la villa cabecera Villa Tulumaya para llegar las puertas de la fiscalía de Lavalle. Piden que los hechos se investiguen a fondo desde la Justicia y que su relato en relación a la reconstrucción de los hechos sea respetado: aseguran que en el hospital no recibieron la adecuada atención para el caso y que en el fondo, la gestión del nosocomio necesita una revisión integral para "que no haya más niños y niñas que mueran allí".
"Pedimos que las autoridades y a la Justicia comprendan que no puede haber otra Gemma que muera por la atención deficiente, la falta de información y el no respeto a los protocolos indicados para casos tan sensibles", expresa Rosario, quien por estos minutos encabeza la marcha con el cartel en el que muestra la foto de su beba.

Antecedentes
Gemma había llegado en los brazos de su mamá al hospital Domingo Sicoli de Lavalle por cuarta vez el jueves 25 de agosto. Su cuadro respiratorio había comenzado el 4 de agosto con algo de tos y mucosidad; día en el que Rosario realizó la primera consulta en el nosocomio. De allí en más, el seguimiento en la evolución de la pequeña se efectuó con una semana de intervalo, teniendo en cuenta que su estado general era óptimo y no presentaba síntomas de gravedad. El mismo 25, la pequeña había presentado fiebre y a esa altura había desarrollado una neumonía por la cual se determinó su internación.
De acuerdo al testimonio de la mamá, en esas horas hubo diferentes episodios que hoy entiende como descuidos y falta de información por parte del personal interviniente. Uno de ellos, tiene que ver con que "nunca nadie me advirtió que no debía darle el pecho si la bebé estaba con la bigotera para que le llegara oxígeno". Expresa tal aclaración en respuesta a que una de las hipótesis más fuertes hasta el momento, es que la bebé murió tras haberse broncoaspirado. "Me empezaron a decir que la bebé tenía los pulmones llenos de leche y que por qué le había dado de amamantar, cuando en realidad todos allí sabían que le estaba dando el pecho para alimentarla e hidratarla y nadie me advirtió que no debía hacerlo", dice conmocionada la joven, que es mamá primeriza.

Hasta hoy, el Ministerio de Salud de Mendoza continúa con la correspondiente investigación respecto del personal interviniente y de hecho, por ahora, una de las hipótesis que se desprenden de los primeros resultados de la anatomía patológica efectuada en el cuerpo de la bebé, tiene que ver con que sufrió una broncoaspiración que le causó una convulsión tónico-clónica.
La maniobra que piden que sea investigada
Pero hay otro aspecto que la joven sostiene que debe ser investigado: de acuerdo a su relato, la bebé falleció a los segundos de que una enfermera del hospital realizara una maniobra para "destrabar" el suero al cual estaba conectado la pequeña. "La misma enfermera dijo después que había puesto agua destilada. Yo puedo jurar por mi vida que mi bebé en ese momento se estiró y se puso dura. Ahí fue cuando empecé a gritar para que hicieran algo. Vinieron más enfermeras y se la llevaron para que los médicos le hicieran reanimación a mi bebé. Yo estaba en el pasillo rogando para que mi beba saliera", rememora Rosario de aquellos instantes en el que el tiempo se le detuvo para siempre. 
Cuenta la mamá que cuando vino alguien a tocarle el hombro para decirle "lo siento mucho", su alma se desvaneció. No pudo hacer más que tratar de dar calor a su beba y la envolvió en una mantita con la idea de darle abrigo. Estaba en shock. "No podía creer que eso fuera posible, porque mi beba hasta hacía minutos estaba bien; era una bebé sanita más allá de ese cuadro que tenía", comparte Rosario y aclara que el día en que falleció Gemma solicitó los papeles donde estuvieran todos los procedimientos asentados. "Pero no nos daban nada; recién al otro día pudimos ver la historia clínica".
El martes pasado y después de insistir en la Oficina Fiscal N° 7 de Lavalle, la mamá y el papá de Gemma lograron ingresar su denuncia. Hoy, el sentimiento para pedir justicia por su pequeña es lo que los mantiene en pie. Paralelamente, desde el área de Salud, se solicitó toda la información sobre el caso y mientras se buscará citar a los trabajadores de la salud que atendieron a Gemma. En tanto que el informe final del Cuerpo Médico Forense está listo no antes de tres meses.

