¿Cuáles deberían ser los temas de la agenda política de la educación?
Sabemos que para muchos gobiernos no es una prioridad o al menos, no se generan debates importantes y profundos sobre la necesidad de brindar una educación de calidad y su impacto en la formación humana plena. Venimos de casi tres años de una Pandemia, que trajo aparejados profundos conflictos formativos en todos los niveles del sistema educativo formal y no formal, fruto de la desvinculación de niños y jóvenes para con la escuela y para con las instituciones de educación superior de Argentina.
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El escenario educativo, según informes de evaluación y prospectiva de los últimos 5 años, devela un déficit en la formación impartida, falta de adecuación a los requerimientos de las nuevas tecnologías, métodos obsoletos, docentes que requieren más entrenamiento, alumnos que no comprenden lo que leen, escuelas que no logran dar respuestas rápidas frente a los cambios culturales, un sistema de evaluación que no orienta a la mejora, contenidos y programas desactualizados, entre otros déficits. Ahora bien, frente a un contexto complejo, siempre es bueno pensar y aplicar soluciones simples, integrales y articuladas.
En este sentido, propongo 10 líneas para repensar la educación y su demanda sistemática de mejora
- Proponer un nuevo Pacto social educativo para repensar prioridades con su adecuación económica.
- Generar un plan nacional de alfabetización digital
- Garantizar el acceso y permanencia a la escuela a todos los niños cualquiera sea su condición
- Promover un plan nacional de lecto comprensión de textos para que niños y jóvenes sepan leer y escribir bien.
- Mejorar la formación docente priorizando un currículum por capacidades
- Proponer un sistema de evaluación de los aprendizajes que oriente, forme y exija rendimientos significativos
- Repensar la estructura organizativa y curricular de la enseñanza en la escuela secundaria para que los jóvenes logren aprender y trasferir lo que aprenden
- Sinergiar el sistema educativo con el desarrollo productivo del país
- Educar en valores y promover proyectos integrados.
- Dar visibilidad en la educación infantil , al desarrollo socioemocional
Este decálogo, tiene que acompañarse de una planificación que defina objetivos, recursos, responsables y que marque una calendarización que defina tiempos y alcance. Estos temas requieren de un trabajo interdisciplinario que integre profesionales provenientes de diversas áreas del saber comprometidos en dar concreción a estos puntos y también de su correspondiente ecuación económica.
* Gabriela Azar es especialista en innovación y gestión educativa, autora de libros de su especialidad y directora de Educación en la Universidad Católica Argentina (UCA)

