A pesar del duro aumento en los juguetes, hubo movimiento en el centro antes del Día del Niño
En un Día de la Niñez afectado por la inflación, las jugueterías de Mendoza recién tuvieron un movimiento significativo este viernes por la tarde. En la recorrida de MDZ, se vieron locales del centro con filas de padres comprando regalos para los niños. Los comerciantes esperan para el sábado en la mañana el último empujoncito de las ventas en la provincia.
"El movimiento viene un poco retrasado. Esperamos que este viernes y mañana sábado por la mañana se vea la parte más fuerte de la venta. Se ve que hay algunas personas que evitan las colas y vienen antes a las jugueterías, pero generalmente aumenta el volúmen los días previos al domingo", dijo Gustavo Fernández, presidente de la Cámara de Librerías y Jugueterías este viernes a MDZ.
"Esperamos tener ese movimiento fuerte porque es lo que necesitamos en los negocios", agregó Fernández. Este viernes, en las jugueterías del centro, MDZ pudo observar que distintos locales estaban llenos de padres comprando regalos antes de que el comercio cierre sus puertas. Algunas jugueterías reconocieron que no ha habido el mismo movimiento que hubo años atrás.
El comerciante, además, indicó que hubo un aumento significativo en los juguetes tradicionales. "Hemos tenido, desde enero hasta hoy, un aumento que va del 40% al 50% en algunos productos", sostuvo a este medio mientras que también reconoció que faltan algunos juguetes, sobre todo aquellos importados.
En cuanto a los precios, lo más barato que puede conseguirse en una juguetería para el Día de la Niñez ronda los $1500. Mientras que el máximo atractivo se lo lleva el famoso "cactus bailarín". El juguete, en distintos negocios, se comercializa entre los $2800 y los $3500.
Algunos padres indicaron que el promedio que han gastado en los regalos para cada niño o niña es de entre $5.000 a $7.000, dependiendo el obsequio para este domingo y hasta registraron algunos problemas para conseguirlos. Encargados de los comercios subrayaron que las compras se realizaron, en su mayoría, con tarjetas de débito y crédito y hubo pocas compras con dinero en efectivo.
"No pudimos conseguir un juguete LEGO, porque no llegan a Argentina. Tuvimos que pedir una réplica que nos costó un poco más de $5.000", dijo un padre mendocino que se encontraba comprando en una juguetería del centro.

