La conmovedora despedida a los fallecidos en el incendio de Recoleta

La conmovedora despedida a los fallecidos en el incendio de Recoleta

Cientos de personas se acercaron al lugar para darle el pésame a la familia y mostrar su afecto y pertenencia para con la comunidad judía. El velorio se llevó a cabo en un centro de estudios religiosos en la calle Ecuador, a una cuadra del lugar del accidente.

Candela Orrego

La cita fue a las 10:30 de la mañana en Ecuador 920, a tan solo unos metros de distancia del lugar donde 5 personas de la comunidad judía perdieron la vida en el incendio en Recoleta. Bajo un cielo gris que amenazaba con una llovizna, cientos de judíos se reunieron en la puerta del Ieshivá Jafetz Jaim del rabino Samiel Levin. De allí, partieron en una columna interminable hacia el cementerio Bene Emeth en Lomas de Zamora.

Alrededor de 300 personas participaron en la ceremonia fuera de la Ieshivá -escuela de estudios religiosos- Jafetz Jaim, que según se comentó, frecuentaba la familia Jabbaz. Antes de la llegada de familiares, la abogada de la familia pidió, junto con la policía, que la prensa no molestara a los familiares y allegados. La calle Ecuador dividió al contingente: del lado de la escuela estaban los hombres y del lado de enfrente las mujeres. 

El presidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas de Argentina (DAIA), Jorge Knoblovits, estuvo presente y dijo que fue para acompañar a la familia. Después de ese pequeño anuncio, se generó un silencio sepulcral hasta las 11 de la mañana, cuando decenas de judíos comenzaron a preguntarse por qué se demoraba en empezar el velorio.

Cientos de personas pertenecientes a la comunidad judía estuvieron presentes.

A las 11:30 horas, una hora más tarde del horario estipulado, comenzaron a escucharse las sirenas de la policía e iniciaron una especie de cánticos en hebreo que sonaban más parecidos a un llanto. En esta parte de la ceremonia, las personas se mecían, lloraban y recitaban algún verso de la Torá

Un rato más tarde, quien presidió la ceremonia hizo silencio y comenzaron las miradas que buscaban refugio en otras. El Rabino dijo en español: "El Creador cerró su jardín. Él recogió las más hermosas rosas para llevárselas con Él". Otra vez silencio y llanto. Cientos y cientos de judíos se unieron para atravesar juntos este doloroso momento, incluso niños pequeños y adolescentes lloraban la pérdida.

Pasado el mediodía, terminó el velorio y comenzó a lloviznar. Se formó una columna detrás de los coches fúnebres y comenzó la peregrinación hacia el cementerio Bene Emeth en Lomas de Zamora. Algunos pocos judíos se quedaron en el lugar ya que a las 5 de la tarde deben cesar su actividad porque hoy, viernes 24 es Sabbat. Como dicta la tradición, se lavaron las manos tras el paso del cortejo.

Todas las personas pasaron por delante de la peluquería de Ernesto, ubicada en la calle Ecuador al lado de la Universidad de Luján. Ernesto, quien lleva más de 50 años en el barrio cortando el pelo, conoció a la familia Jabbaz y lamentó las pérdidas. Él conoce y le corta el pelo a Ioni Jabbaz, padre de la familia, quien sigue internado. "Es un vacío difícil de llenar, deja un vacío muy difícil de llenar en la comunidad", repitió con tristeza. 

Todavía tienen que hacerse las pericias en el departamento para determinar de manera oficial cuál fue el causante del incendio. Este hecho, deja una marca en la comunidad judía y aflige a cientos de personas que se lamentan las pérdidas. 

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