La multimillonaria multa que Google deberá pagar por discriminación salarial
Google deberá pagar 118 millones de dólares por una demanda judicial colectiva. La empresa fue acusada por discriminar a las mujeres a través de su salario y rango. La acusación fue presentada en California, Estados Unidos.
En 2017, un grupo de 15.000 trabajadoras denunciaron que las mujeres percibían un sueldo menor a los hombres pese a realizar las mismas tareas y ocupar los mismos cargos.
"Tras casi cinco años de litigios, ambas partes acordaron que resolver el caso sin admisión (de responsabilidad) o conclusión, es lo mejor para todos. Y estamos muy felices de llegar a este acuerdo", dijo a la la agencia de noticias AFP un portavoz de Google.
La denuncia explicó también que en reiteradas ocasiones a las mujeres se les designaba puestos de menor rango a pesar de tener experiencias y calificaciones equivalentes a los hombres. Desde la empresa utilizaban el pretexto de basarse en sus suelos anteriores.
Según el acuerdo, que todavía no ha sido aprobado por un juez, Google "niega todas las acusaciones de la denuncia y afirma que (el grupo) ha cumplido en todo momento de manera íntegra con todas las leyes, normas y reglamentos aplicables".
"Estamos absolutamente comprometidos a remunerar, contratar y nivelar a todos los empleados de manera justa y equitativa", enfatizó el portavoz de la compañía en la publicación.
"Si encontráramos alguna diferencia en los salarios, incluso entre hombres y mujeres, ajustaremos al alza para eliminarlos antes de que entre en vigor el nuevo salario, y seguiremos haciéndolo", añadió.
El buscador había hecho un acuerdo en 2021 para pagar 3,8 millones de dólares al Departamento de Trabajo de Estados Unidos luego de acusaciones de discriminación contra mujeres y empleados asiáticos. La mayor parte de este dinero se destinaría a indemnizar a 2.565 mujeres contratadas por Google en cargos de ingeniería, y a 3.000 personas candidatos hombres y mujeres de origen asiático que no fueron seleccionados para esos puestos.
Google dijo en su momento que la discriminación había sido detectada durante un análisis interno y que la empresa accedió a pagar ese monto para corregir la situación. Al mismo tiempo negó haber infringido la ley.

