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La ciencia explica: ¿es bueno que los perros se laman las heridas?

Aplicar saliva en las heridas es algo común entre los animales e incluso en algunos insectos como las hormigas.
Foto: Shutterstock
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Quienes poseen un perro como mascota han podido observar que muchas veces los canes se lamen sus heridas. Esto ha generado dudas en los dueños ya que desconocen si esta acción es buena o mala para el animal.

Aplicar saliva en las heridas es algo común entre los animales e incluso en algunos insectos como las hormigas. Esto se debe a las propiedades curativas de la saliva.

"Lamerse las heridas es una respuesta instintiva, perfeccionada por la selección natural, que puede aliviar la irritación y el dolor e incluso ayudar a que las lesiones se recuperen más rápido", sostiene Benjamin Hart, veterinario jubilado. 

Hart descubrió que la saliva de algunos animales tiene propiedades antibacterianas, promueven el crecimiento de tejido y poseen nervios que aceleran la curación de pequeñas fisuras. 

Hart explica que cuando los perros "tienen una herida; tienen el instinto de lamerla: mantenerla limpia y lavar la suciedad y la mugre".

Fuente: El Huff Post

En los canes, lamerse una herida es un instinto que viene de sus antepasados los lobos. Al no tener pulgares o medicamentos, lamerse era la mejor opción para mantener limpia una herida. Hart explica que esa acción es una inercia como la de frotarse una parte del cuerpo después de golpearse, en el caso de las personas. 

La saliva del perro es efectiva para matar patógenos y bacterias peligrosas como el Streptococcus canis o el E.coli, explica un estudio realizado en 1990 por Hart y la periodista Lauren Leffer. 

Además, una investigación de la revista "Nature" explica que la saliva de los perros posee compuestos que promueven el crecimiento de la piel y el cierre de heridas.

Sin embargo, no todo es un beneficio ya que al pasar la lengua por la herida aumenta el riesgo de infección debido a las bacterias bucales. 

Más daños que beneficios 

La ciencia explica que lamerse una herida presenta más daños que beneficios. Un ejemplo claro es cuando un perro se lame una herida quirúrgica, el contacto con la saliva puede dañar o sacar las suturas y esto hace que una lesión pequeña pueda convertirse en un problema mayor.

Además, los perros con problemas de conducta asociados al aburrimiento, la soledad y la falta de estímulos pueden desarrollar un lamido compulsivo que puede provocar heridas y llagas.