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Inédito llamado en Mendoza para adoptar a varios grupos de hermanos

De acuerdo a los datos del Registro Provincial de Adopción, hay seis grupos de dos integrantes cada uno y dos de tres, que por estos días permanecen alojados en un hogar dependiente del Estado. Hay preocupación por la reticencia a adoptar a niños y niñas mayores de tres años. Cómo anotarse.
Una alta cantidad de niños y niñas esperan por una familia que los adopte Foto: Pixabay
Una alta cantidad de niños y niñas esperan por una familia que los adopte Foto: Pixabay

De acuerdo a los datos del Registro Provincial de Adopción (RUA), hay en Mendoza 481 personas inscriptas para adoptar a un niño o niña. De ese total, 68 están realizando la vinculación para poder preparase y recibir a su hijo/a e incorporarlo a su cotidianeidad. Lo cierto es que mientras esos procesos avanzan, una realidad se sostiene a lo largo del tiempo: a medida que los pequeños van creciendo sin un hogar, es menor la cantidad de personas dispuestas a recibirlos en su seno familiar de manera definitiva. Por estos días, hay ocho grupos de hermanos en condiciones de ser adoptados y por eso, desde esta área han elegido hacer un llamado a la reflexión. 

"El hecho de que las personas se interesen en adoptar a un niño o niña muy pequeño o bebés en su gran mayoría, hace que la  los pequeños que también requieren del amor y la estabilidad de una familia que los reciba, pasen largos años institucionalizados en un hogar", destaca Verónica Gutiérrez, titular del RPA en Mendoza.

Justamente por eso, la tendencia actual en materia de adopción y a la luz de las actuales leyes, está focalizada a visibilizar esta situación y avanzar en formas que permitan generar un mayor nivel de confianza entre las parejas o personas solas que deseen adoptar. Derribar mitos y mostrar que existen formas constructivas de trazar lazos afectivos y duraderos en el tiempo entre ambas partes a vincular (familia adoptante/niño o niña), es posible.

"Lo que se debe proteger y garantizar en todos los casos, es la protección y cumplimiento de los derechos del niño o niña. Quien adopta, desde el amor, debe pensar en plantearse la vida en función de las necesidades de ese niño o niña y no solo centrarse en sus expectativas personales", explica Gutiérrez al detallar que en realidad el proceso de adopción no tiene que ver con un "elegir a la carta", sino que es la familia adoptante quien debe revisar su mirada en ese proceso y trabajar internamente para derribar posibles miedos y estereotipos. 

En datos

Las estadísticas de adopción también dan cuenta de esta situación. Mientras que los porcentajes de personas o parejas interesadas en tener a cargo un pequeño e incluirlo en su proyecto de familia supera el 80% hasta los tres años, a partir de esa edad, los porcentajes bajan de manera abrupta, ya que a partir de los siete años, por ejemplo, solo el 33% de las familias inscriptas en el RPA dijeron que sí adoptarían a un pequeño/pequeña un poco más grande. Desde los siete años en adelante, los gráficos muestran un descenso de interés doloroso, que habla a las claras de la necesidad de derribar paradigmas en relación con la situación de la adopción.

 

Las estadísticas muestran que mientras es mayor la edad del niño o niña es menor la cantidad de personas o parejas que se deciden por la adopción

Al detallar si adoptarían grupos de niños (hermanos) o no, la elección es casi compartida: 52,85% de las personas que aspiran a incluir a un hijo no biológico en su familia dijo que sí, aunque el 82,3% manifestó no adoptar a un niño o niña que presente algún tipo de limitación física o mental; atrasos en su desarrollo o enfermedades de distinta índole.

Cuando se realiza el proceso de inscripción en el RPA a las personas aspirantes siempre se les pregunta cuáles son sus posibilidades o expectativas de familia, Gutiérrez explica que una de las situaciones que se manifiesta en las personas que se inscriben para adoptar es que hay miedo cuando se habla de la posibilidad de sumar un niño o niña más grande. Pero la realidad es que son las franjas etáreas más avanzadas las que en su mayoría necesitan amor y buenos ejemplos. Son niños y niñas que vienen de haber vivido problemáticas muy complejas y cuyas marcas pueden ser subsanadas con solo recibir el afecto, el respeto y los cuidados que se merecen y que por diversas situaciones no pudieron tener por parte de sus padres biológicos. 

Hermanos que esperan una familia

Gutiérrez detalla que pocas veces se ha visto que tantos grupos de hermanos se encuentren en condiciones de ser adoptados y por eso, llama a la población a la reflexión. "Ellos merecen una nueva oportunidad", destaca y puntualiza que en sintonía con la legislación nacional y provincial vigente en materia de adopción, siempre se busca hasta último momento la posibilidad de que ellos no sean separados ni alejados de sus vínculos actuales, como sus amigos/as.

"Siempre se busca que si un grupo de hermanos va a ser adoptado, permanezca en la misma familia. En el caso de que esto no sea posible bajo ningún punto de vista, entonces se busca que el vínculo no se rompa. Para eso de deben activar todos los mecanismos necesarios que permitan garantizar al niño o niña que va a seguir compartiendo con sus hermanos", detalla Gutiérrez.

En el caso de no dar con una familia adoptante, los niños y niñas siguen su peregrinar en los hogares dependientes del Estado. Según la Asociación Colectivo Mendoza por la Verdad, al menos 700 niños y niñas están en esa condición; es decir, institucionalizados. De hecho, es una realidad que una proporción importante de ellos, no llegue a dar nunca con una familia. Llegan a los 18 años sin haber experimentado el amor de una padre o una madre.

Luego de la intervención de la Justicia y de los organismos estatales dedicados a la infancia una vez que se detecta que ha existido una vulneración a los derechos establecidos en la Ley Nacional N° 26.061, (de Protección Integral de los Derechos del Niño, Niña o Adolescente), el niño o niña está en situación de adoptabilidad. En los casos de los más grandes, aclara Gutiérrez, el proceso no se extiende en el tiempo, justamente, porque la cantidad de familias postulantes es menor. En total, en la actualidad, hay 70 niños y niñas en situación de adoptabilidad en la provincia. 

En ese contexto, las edades de grupos conformados por dos hermanos/as que están en lista de espera para encontrar una familia son las siguientes: 13 y 10; 12y 11; 13 y 8; 9 y 6; 8 y 6; 8 y 6. En tanto que otros dos grupos de tres hermanos de distintas edades cada uno, busca una familia que los proteja. "Por ahora ninguno de ellos está en proceso de vinculación. Por eso llamamos a las familias a repensar en su proyecto", expresa Gutiérrez y aclara que para postularse para iniciar el proceso de adopción no es necesario integrar un matrimonio. Pueden ser personas solas o parejas.

El paso a paso para inscribirse

El primer paso para postularse a adoptar a un grupo de hermanos es visitar la página del Poder Judicial. Una vez allí, es necesario acceder al link "Registro de Adopción". Cumplido este paso, la persona podrá sacar un turno para acceder a una primera reunión que se realiza de forma virtual. Luego se da lugar a un legajo y si el proceso prospera,es necesario realizar un curso informativo que tiene una duración de tres semanas. Luego se cumple la etapa de la evaluación y el posterior llamado para quienes estén inscriptos en el RPA

"En esa instancia, por ejemplo, se abordan las necesidades del niño o niña y se reflexiona sobre las expectativas de los adultos dispuestos a ahijar", explica Gutiérrez. El paso siguiente consiste en un tercera evaluación que está a cargo de un equipo interdisciplinario, donde intervienen las áreas de psicología y trabajo social. "Es importante que las personas sepan que no es necesario tener una casa propia ni un bono de sueldo donde figure un monto específico. Tampoco hace falta corroborar el estado civil", aclara la titular del RPA. Quienes deseen comunicarse con el registro, pueden llamar al 4495476 de lunes a viernes o bien ingresar al portal del Poder Judicial.