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Un exorbitante número de camiones cruza el Paso Cristo Redentor: ¿cuáles son las causas?

Desde la pandemia ha aumentado un 130% el número de camiones que se movilizan a través del Corredor Internacional.
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En los últimos dos años se ha incrementado considerablemente el número de camiones que se trasladan por la Ruta Nacional 7 para cruzar a Chile a través del Paso Cristo Redentor.

Esto se observa en la misma ruta al ver a los rodados de gran tamaño y con acoplados trasladarse, en las largas filas que se forman en el Área de Control Integrado (ACI) de Uspallata y en ambas aduanas donde los camioneros aguardan para realizar trámites.

camiones Chile
El número de camiones en el Paso Cristo Redentor ha aumentado un 130% desde la pandemia.

Desde Gendarmería Nacional, el jefe del Centro de Fronteras y coordinador general del Paso Internacional Cristo Redentor, comandante de Gendarmería Justo José Bascolo, asegura a MDZ que ha aumentado un 130% el tránsito de camiones desde el inicio de la pandemia, marzo de 2020. “Antes de la pandemia teníamos entre 770 camiones que entraban y salían. Actualmente, el promedio es de 1.600 camiones diarios”, afirma.

Por eso, para agilizar la circulación, se decidió implementar una diferencia de horarios para los transportes de cargas y los vehículos particulares y buses. Desde este miércoles, 1 de junio, comienza el horario de invierno. El tránsito de vehículos particulares y ómnibus será entre las 9 y 21 de Argentina y las 8 y 20 horas de Chile.

Los cortes se realizarán en Guardia Vieja por el lado trasandino a las 17 horas de Chile y 18 horas de Argentina, mientras que en el sentido contrario Gendarmería cerrará la ruta en los mismos horarios señalados en Uspallata. Mientras que para transporte de carga los horarios de circulación serán entre las 9 y 23 de Argentina y las 8 y 22 de Chile. 

Empresas de camiones prefieren recorrer las rutas argentinas por los bajos costos.

¿Por qué ha aumentado el número de camiones?

Desde marzo de 2020, muchas navieras han concentrado su trabajo en ciertas rutas comerciales. El Puerto de Valparaíso y el de San Antonio (ambos en Chile) son los que más actividad tienen en América del Sur, por eso muchos de los camiones con cargas de países sudamericanos pasan por esta ruta.

“La particularidad que tenemos nosotros en este paso internacional es que recibimos camiones de terceros países con destino a Chile. Por acá pasan camiones que vienen desde Bolivia, Perú, Paraguay, Uruguay y Brasil”, explica Bascolo.

Antes los camiones cruzaban por el Norte del país y luego transitaban el territorio chileno hasta llegar a Valparaíso o San Antonio. Sin embargo, por el tipo de cambio en Argentina; por la ausencia de peajes en el país, uno de los pocos peajes que deben abonar los camiones tiene un ínfimo costo de $100 (aún las tarifas no se han homologado); y el bajo costo del gasoil en relación a los precios en Chile, ahora el transporte de carga elige circular por las rutas argentinas y cruzar luego por el Cristo Redentor.

El exorbitante aumento del porcentaje de camiones en la Ruta Nacional 7 también tiene una explicación de logística. Para toda la carga del Oeste de Argentina (que comprende las provincias de Mendoza, San Juan, La Rioja y Catamarca) los puertos naturales de embarque son los chilenos por la distancia. Incluso las cargas que van a la Costa Este de Estados Unidos salen desde estos puertos y luego deben cruzar el canal de Panamá, lo mismo sucede con el cargamento que va hacia Europa.

Esta logística se debe, según explican desde el sector de la industria marítima, a que existe una profunda crisis que comenzó en los primeros meses de la pandemia y que hasta la actualidad no se ha regularizado. "Hubo un cambio muy grande en los hábitos de consumo debido a la pandemia: las personas contrataban menos servicios y consumían más productos. Este cambio se observó más en los grandes mercados, como los de Estados Unidos y Europa", explica Matías Godoy Lemos, gerente comercial de vino a granel de Hillebrand Argentina.

"Hay un colapso del sistema marítimo", afirma Godoy Lemos. Esto debido al aumento sorpresivo del consumo, a la falta de oferta de buques y al poco espacio para trasladar esos productos y satisfacer la demanda, que desencadena en un cuello de botella que lleva a tener la carga por varios días en espera, aumentando así las tarifas y la cantidad de días de recorrido. A estos problemas en la logística se sumó el bloqueo en el Canal de Suez en marzo de 2021 y el aumento del combustible debido a la guerra Rusia-Ucrania.

"Todos estos problemas llevan a que no haya regularidad en los buques y a que los camiones hagan la vuelta más lenta porque no pueden descargar. Por ello, también se ven más camiones en la ruta", explica el gerente comercial de Hillebrand Argentina.

Por otro lado, se enlentece la circulación de camiones debido a los trámites que deben realizar en ambos lados. “Del lado chileno tenemos documentados 800 camiones por día. Ellos hacen un control sanitario y de aduana en Los Libertadores y eso genera un colapso desde ahí que impacta en la circulación de los camiones que circulan en sentido contrario", aclara Bascolo.

Trabajos en el Túnel Caracoles

Para descomprimir la circulación a través del Túnel Internacional Cristo Redentor, a principios de 2022 inició la obra del proyecto en Alta Montaña que busca la “refuncionalización del Túnel binacional Caracoles”. Esta modificación llevada a cabo por ambos países, permitirá la circulación por el antiguo túnel ferroviario. Un plan que agilizará la circulación de camiones, pero solo en la zona del túnel internacional.

“La obra permitirá que por allí circulen camiones y se comunicará con el actual túnel Cristo Redentor”, cuenta el jefe de Fronteras. Servirá para la circulación desde Chile hacia Argentina con las nuevas normativas internacionales. Mientras que el túnel Cristo Redentor, el que actualmente usan camiones y vehículos particulares, será únicamente para quienes viajen de Argentina a Chile.

Sin embargo, para que eso ocurra se debe acondicionar al actual túnel vial con toda la tecnología necesaria para que garantice seguridad. Y un dato, no menor, es que al ser un proyecto en conjunto de ambos países, se debe esperar a que el vecino país comience también la obra y aún no se ha llamado a licitación.

Mientras tanto, no hay mejoras en la ruta, por lo contrario cada vez se deterioran más debido al tránsito; aumenta también la cantidad de vehículos particulares con la apertura de fronteras en Chile para el turismo; y la señalética tampoco se ha modificado. Todo lo anteriormente señalado lleva a que sea una carretera insegura para circular y a que se torne urgente tomar medidas al respecto.