Una aerolínea low cost respondió con bullying al reclamo de una pasajera

Una aerolínea low cost respondió con bullying al reclamo de una pasajera

Una pasajera compartió en redes sociales un detalle del avión en el que viajaba que dejaba al descubierto la falta de espacio y la aerolínea -una conocida low cost- se hizo eco de la crítica pero no de la forma más adecuada. O sí, si su manual de estilo incluye reírse del otro.

MDZ Sociedad

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Hace décadas aparecieron las aerolíneas low cost y revolucionaron el turismo. Volar dejó de ser algo exclusivo. Cómo pasó en Argentina, a donde los vuelos de bajo costo arribaron con demoras y turbulencias muchos años más tarde, hubo al principio sorpresa de los potenciales usuarios y resistencia de la competencia tradicional. Si embargo, la legislación y la industria se fueron adaptando hasta incorporar esta nueva forma de viajar.  

Aerolíneas como Go, Ryanair o Easyjet, entre otras, sobrevolaban Europa ofreciendo pasajes a un euro entre destinos como Londres, Milán, París, Munich, Berlín y Barcelona, entre muchos. Para aprovechar las oportunidades, sólo era necesario ser flexibles. Tener disponibilidad de fechas, aceptar un viaje en cualquier horario, estar dispuestos a utilizar un aeropuerto secundario o incluso planificar las vacaciones en función del vuelo barato -Grecia  podía tener ofertas, pero tal vez no a Santorini sino a Mykonos, por ejemplo-. 

Pero los pasajes económicos también tenían -y tienen hoy- su contracara. Suelen tener limitaciones para devolución o cambio de itinerario y en los vuelos todo se paga como un extra: desde el equipaje -con múltiples opciones de facturación- hasta las comidas o bebidas que se consumen en el avión. Incluso reservar asientos en pasillos y ventanas suele tener un costo especial, al igual que el acceso prioritario a la aeronave. 

Y todavía hay más: el vuelo es económico por múltiples razones. Una de las claves es llevar al máximo la capacidad del avión y colocar tantos asientos como sea posible. Una vez más, volar por precios irrisorios implica flexibilidad. El espacio entre butaca y butaca puede no ser insuficiente para muchas personas. Ese fue el caso de una pasajera de Ryanair en España. 

"Sintiéndome una vez más discriminada x ser alta gracias a Ryanair", escribió en su cuenta de Twitter Bianka Randell. Y, cómo una imagen vale más que mil palabras, decidió que no hacía falta decir más sino mostrar la situación que, con su metro ochenta, estaba padeciendo. 

Mide casi 1.8 m y el espacio entre butaca y butaca, en un avión low cost, le resulta insuficiente

Las respuestas no se hicieron esperar. Algunos se solidarizaron con su situación. "Es lo que hay, por experiencia (1,92) a veces compensa mas estirarse un poco y pillar los asientos de la salida de emergencia. Peores viajes largos me he pegado en autobús", comentaba alguien con un problema similar. Muchos, marcaron que esa es una de las condiciones de viajar por pocos euros. 

Lo que llamó la atención, a unas 10 o 12 horas de publicado el tuit original, fue la respuesta de la aerolínea. Qué lejos de disculparse por esa incomodidad o justificar la falta de espacio entre las butacas, prefirió reírse de la pasajera. "Venga, a doblar las rodillas", escribió el community manager de la cuenta oficial de Twitter de Ryanair España.  

Empezaron a llover las críticas. Los usuarios indignados comenzaron a sacar a la luz todas las razones por las cuáles no volverían a elegir esa low cost (aunque probablemente, desde el CM hasta el CEO de la compañía, pasando por el área de marketing sepan que es posible volver a tentarlos con un precio conveniente o más ofertas de destinos y horarios). Las críticas no fueron a la burla -al contrario, hubo quienes aprovecharon para hacer alusiones a la actitud que muchas veces tienen los políticos. 

¿Qué hizo entonces la empresa? Nada. O si, aprovechó la viralización del tuit para pedir -como suelen hacer los usuarios de esa red cuando sus mensajes escalan exponencialmente- que los seguidores vayan también a comentar sus posteos de Instagram. Y una vez allí, los más distraídos se dieron cuenta de que el humor y la ironía -el mismo recurso que utilizó la pasajera al compartir su reclamo- son los pilares en la comunicación de la firma. 

Mientras tanto, la aerolínea low cost enfrente algunos problemas más serios que una serie de viajeros quejosos. Los pilotos amenazan con huelgas y otras medidas de fuerza en junio y julio -justo cuando comienza la temporada alta en el continente europeo- si no hay una pronta y justa recomposición salarial.

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