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Hallaron los restos de un dinosaurio de 10 metros en la Patagonia

Un grupo de investigadores del Conicet encontró a Maip, un depredador carnívoro que vivió hace 70 millones de años en el sur del país.

En la provincia de Santa Cruz, en las cercanías a El Calafate, científicos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) del Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (Macn) descubrieron los huesos del megaraptórido más grande conocido hasta nuestros días. Los expertos estimaron que el animal vivió en la Patagonia en la época anterior a la extinción de los dinosaurios -Período Cretácico- hace casi 70 millones de años. El animal fue bautizado con el nombre Maip macrothorax

La especie encontrada exactamente en la Estancia La Anita a 28 kilómetros de la ciudad, pertenece a la familia de los megaraptores y este ejemplar midió entre 9 y 10 metros de largo y tenía un peso de aproximadamente 5 toneladas. Las características de este animal son novedosas, los científicos pudieron llegar a la conclusión de que "su columna vertebral estaba compuesta por enormes vértebras interconectadas por un complejo sistema de músculos, tendones y ligamentos", a partir de observar una serie de rugosidades y estrías en sus regiones articulares. 

Estancia La Anita

“Los huesos de Maip nos ayudaron a entender mejor la anatomía de los megaraptores. Pertenecen a una familia cuyo esqueleto no era como el de un tiranosaurio, grande pero pesado, sino que eran animales ligeros. Es decir que sus huesos no eran macizos sino que presentaban una gran cantidad de huecos internos que los hacían mucho más livianos, algo así como un ladrillo hueco comparado con uno macizo", explicó en un comunicado de prensa Mauro Aranciaga Rolando, becario doctoral del Conicet en el Macn. Además, las características del animal lo hacen distinto a muchos otros descubiertos en el sur del país, el dinosaurio tenía dientes afilados pero pequeños, cola y patas largas y brazos "largos, gigantes, rematados por unas garras de hasta 35 centímetros de largo".  

Los huesos fueron hallados en el 2020 justo antes del aislamiento preventivo, social y obligatorio. El grupo de 30 paleontólogos y técnicos que se encontraba en pleno viaje de campaña realizando las exploraciones y excavaciones en la zona tuvo que interrumpir su tarea y quedaron aislados en El Calafate. Más adelante, pudieron regresar a sus casas y se dividieron las muestras para continuar así con el proceso de preparación de los fósiles y su estudio.  

“Era un ecosistema cálido. Había caracoles acuáticos y terrestres, plantas de muy distinta filiación, era un bosque, casi una selva, con charcos, lagos, arroyos, y diversas criaturas como ranas, tortugas, peces, aves pequeñas y mamíferos. La cordillera de los Andes todavía no se había elevado. De todos esos organismos que vivían en ese entonces fuimos colectando restos fósiles, y ahora, con Maip, agregamos a un super depredador, lo que nos permite ir completando la pirámide alimenticia”, explicó el paleontólogo del Conicet Fernando Novas, jefe del Laboratorio de Anatomía Comparada del MACN y líder del equipo que colectó los huesos de Maip

El nombre del dinosaurio, Maip macrothorax, fue elegido por Aranciaga Rolando y se atribuye a la mitología Tehuelche. “Proviene de un ser maligno de la mitología Tehuelche que habitaba en la cordillera y mataba usando el frío. Justamente, el hallazgo de Maip se produjo al sur de El Calafate, desde donde se aprecia la fastuosa Cordillera de los Andes, un lugar de temperaturas muy frías. Además, para los tehuelches, Maip representaba la sombra que deja la muerte a su paso, mientras que nosotros imaginamos que, durante el Cretácico, este gran depredador con su enorme tamaño habría provocado algo similar”, explicó el becario del Conicet. El término macrothorax, por su parte, hace referencia a la enorme cavidad torácica que poseía este dinosaurio.

A pesar de que este descubrimiento trae luz a una especie de la que poco se sabe, los expertos afirmaron que volverán al terreno. “Aún desconocemos varias partes del esqueleto de este animal, como el cráneo y los brazos, por eso mismo pensamos volver al lugar para buscar más fósiles”, concluyó Novas. Los expertos esperan concretar su próxima expedición a comienzos del año entrante.